29 de junio de 2012 / 7:14 / hace 5 años

ANÁLISIS- España busca un cortocirtuito del déficit eléctrico

12 MIN. DE LECTURA

* Pelota de la reforma está ahora en el tejado de Hacienda, Industria espera

* Hacienda quiere hacer suyos ingresos de tasas ideadas por Industria- fuente

* Aprobación reforma se retrasa a primera quincena julio

Por Jose Elías Rodríguez y Andrés González

MADRID, 29 jun (Reuters) - En plena tormenta financiera, España busca frenar la bola de nieve del déficit de tarifa sin levantar ampollas en una crispada industria eléctrica pero descargando peso de una cruz que inevitablemente seguirá estando soportada por los consumidores de un país con la cuarta parte de la población en paro.

Según el calendario que se ha fijado el Ministerio de Industria, la tan cacareada reforma del sector eléctrico debería anunciarse este viernes en el último consejo de ministros de este mes, pero ante su complejidad, la necesaria coordinación con Hacienda - al tratarse de medidas impositivas - y el complicado entorno macroeconómico, el sector la da ya por aplazada hasta julio.

Fuentes cercanas al Gobierno culpan del retraso que está experimentando la reforma a la gestión del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que no termina de dar su visto bueno entre presiones de lobbys eléctricos y la necesidad de implementar impuestos para atajar el déficit público, no el eléctrico.

Además, la gestión de la reforma también se está cocinando en Moncloa, de la mano del jefe del Gabinete económico del presidente, Álvaro Nadal, indican desde el sector.

"No está la capacidad de decisión en el ministro (de Industria, José Manuel) Soria. Está más en Hacienda y en Moncloa, en las manos de Álvaro Nadal", afirma una fuente del sector que pide el anonimato.

El sector eléctrico está intentando trasladar la presión sobre el ministerio de Hacienda y el titular de la oficina económica del Presidente del Gobierno, después de que lo que se ha venido filtrando en los medios como contenido de la reforma sea un paquete de medidas impositivas que no satisface para nada a las empresas eléctricas.

El sector quiere que se solucione el problema que lastra sus balances pero con las menores consecuencias posibles en sus cuentas, argumentando que dañaría sus ratings y amenazando con una caída de la inversión.

El problema del déficit, que asciende ya a 25.000 millones de euros y que si no se toman medidas seguirá creciendo de forma exponencial, se produce porque los ingresos del sistema no son suficientes para pagar los costes reconocidos, con lo que se crea una deuda que deben de pagar todos los consumidores a las empresas del sector.

El Partido Se Juega en Hacienda

La reforma ideada por Industria incluye medidas fiscales, como ya ha avanzado el ministro del ramo, con las quinielas apostando claramente por un impuesto a los carburantes, más conocido como "céntimo verde", que haría partícipes de los costes del sistema a otros sectores como el de hidrocarburos y además se alinearía con las peticiones de la Comisión Europea de mayor fiscalidad medioambiental.

Un gravamen de, por ejemplo, 6 céntimos de euro por litro de gasolina o diésel supondría unos 1.500 millones de euros para las arcas públicas. Estos fondos podrían, teóricamente, utilizarse para financiar parte de las primas a las renovables y contribuir a mantener el déficit de tarifa por debajo del techo que fija la ley para este año (1.500 millones).

Sin embargo, una iniciativa así tendría que articularse a través del Ministerio de Hacienda, que vería reducida su artillería fiscal en un momento en el que la preocupación central del Gobierno -bajo una intensa presión de sus socios europeos y del FMI tras el rescate bancario- es la de reducir el déficit público.

"Hay un fuerte enfrentamiento en el Gobierno sobre la reforma. (El ministro de Hacienda, Cristóbal) Montoro quiere que los ingresos de la subida fiscal, principalmente el céntimo verde, vayan a tapar déficit, pero no tarifario, sino público y también está teniendo que lidiar con fuertes presiones de los lobbies eléctricos, algo que hasta el momento Soria había conseguido evitar", dijo una fuente conocedora de los asuntos del Gobierno.

Frente a las pretensiones de Hacienda, el ministro de Industria mantiene una posición firme en la defensa de las medidas que ha planteado e intentará no dar su brazo a torcer ante el todopoderoso Montoro, aunque el enfrentamiento podría retrasar la aprobación e incluso derivar en modificaciones.

Con este panorama, y en medio de una recesión económica que mengua la recaudación tributaria y complica las proyecciones económicas del Ejecutivo, nada garantiza que los fondos recaudados con un céntimo verde reviertan en parte o en todo en el sistema eléctrico.

"El céntimo verde es una tasa muy fácil para el Gobierno, y encima poco contestada (...) pero tengo muchas dudas de que, si lo implantan, esto vaya a dedicarse al déficit de tarifa", afirmó otra fuente del sector que pidió el anonimato.

Además, si la tasa se repercute en los ciudadanos podría mermar el consumo de carburantes, cuyo precio ha marcado este año máximos históricos, con el bolsillo de los españoles agujereado por las políticas de austeridad y el desempleo.

¿qué más Se Espera?

Otra posibilidad que suena con fuerza es la imposición de una tasa a todo tipo de generación eléctrica, sin discriminar su fuente. En un principio, en prensa circularon cifras en el entorno de los 10 euros por megavatio, aunque recientemente cobra más fuerza la de 5 euros por megavatio, que supondría según los analistas de Banco Sabadell una recaudación en 2013 de 1.300 millones de euros.

Una tasa general perjudicaría menos, según expertos consultados, a las eléctricas, que podrían trasladarla al cliente, mientras que las de renovables verían menguada su rentabilidad al estar sometidas sus instalaciones a una tarifa fija.

Entre otras medidas, el Gobierno podría optar por aprovechar los fondos de las subastas de CO2 el año que viene en su lucha contra un déficit tarifario que en términos acumulados equivale al 2,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) español.

En uno de los ejercicios teóricos dentro de un exhaustivo análisis del sector realizado en marzo, la Comisión Nacional de la Energía (CNE) calculó una recaudación de 900 millones de euros a un precio de 10 euros por tonelada de CO2.

"De los cuales el 50 por ciento, si fueran a financiar las primas de renovables, permitiría minorar los costes de acceso con cargo a los peajes de acceso en torno a 450 millones anuales", señalaba entonces el regulador.

Otra posible medida fiscal con las que se ha especulado en prensa ha sido la de una subida del impuesto a la electricidad, actualmente en el 5 por ciento.

También podrían recortarse de nuevo los pagos por interrumpibilidad, una retribución que cobran los grandes consumidores por dejar de recibir suministro en momentos de alta demanda, como ha advertido el ministro en el Congreso este miércoles.

Entre La Espada ... Y La Ue

Después de la moratoria a las energías renovables a principios de año y una batería de medidas de ajuste en marzo por unos 3.100 millones de euros, los lobbies del sector, el regulador, la Unión Europa y hasta el FMI apremian la reforma del Gobierno.

Bruselas concretamente le pide a España que no se aleje de la política energética que han convertido al país en referente mundial de las energías renovables y criticó recientemente en un informe la suspensión temporal de las primas porque desincentivará la inversión, comprometerá los objetivos marcados por la directiva comunitaria 20/20/20 -la que fija que en 2020 el 20 por ciento del consumo eléctrico sea de fuentes renovables- y aumentará la dependencia energética del exterior.

¿Es Asumible El déficit De 2012?

El déficit de tarifa, que surge porque los costes regulados superan a los ingresos, es considerado por algunos como una suerte de artificio contable que no refleja la realidad del sistema y beneficia a las eléctricas, que financian y titulizan con el aval del Estado esta deuda de los consumidores.

Borja Prado, presidente de Endesa, la compañía que financia el mayor porcentaje del desequilibrio tarifario, se unió esta semana a las voces del sector que piden ajustar los techos del déficit (1.500 millones de euros este año y déficit cero en 2013).

Rafael Mateo, director general de la división de energía de Acciona es de los que opina que la propia naturaleza contable del problema y su profunda complejidad deberían relajar las expectativas de su resolución en cuanto a plazos.

"El déficit de tarifa es al fin y al cabo es una entelequia contable y quizás no habría que obsesionarse con acabar con él de la noche a la mañana", dijo este directivo en unas recientes jornadas sobre energía eólica celebradas en Madrid, en las que abogó por costes transparentes y no ajenos al sistema eléctrico.

Esta falta de transparencia es precisamente una de las preocupaciones de la UE, que piensa que uno de los problemas tras el crecimiento del déficit es la falta de competencia derivada de una "compensación excesiva" de centrales nucleares e hidroeléctricas, ya amortizadas, o las subvenciones al carbón.

Un ex secretario de Energía español, Martín Gallego Málaga, compartía esta tesis en un artículo de opinión el pasado fin de semana para el diario El País en el que aseguraba que las eléctricas perciben más de lo que deben desde 2006 tanto en retribuciones reguladas como liberalizadas.

"Todas ellas son las causantes del déficit, por lo que este no puede achacarse básicamente al sobrecoste de las energías renovables como hacen las empresas eléctricas, ya que desde que entró en vigor la ley eléctrica las actividades liberalizadas también han recibido ingresos regulados en cuantía muy superior (1,6 veces) a las renovables", señaló el responsable de política energética durante el primer gobierno socialista de Felipe González.

Pero, entelequia o no, resulta poco probable, aunque no del todo descartable, que Industria haga saltar chispas en las eléctricas introduciendo tasas específicas a fuentes de generación más baratas como la nuclear o la hidroeléctrica, ya que estas comprometerían aún más el perfil crediticio de compañías muy apalancadas.

Más rebajas de rating endurecerían aún más su financiación, frenarían sus inversiones y ahondarían su desplome en bolsa.

El Consumidor Final, Principal Damnificado Del déficit

A pesar de que la factura de la luz ya está por encima de la media europea, los consumidores españoles parece que no tendrán más remedio que resignarse a futuras subidas de precios para que los gobiernos vayan tapando el agujero tarifario, o a pensárselo dos veces antes de pulsar el interruptor.

"Los contribuyentes (también consumidores) tienen la mayor probabilidad de asumir el mayor coste de la reforma eléctrica (...) Un aumento del impuesto especial a la electricidad para el Estado (actualmente está fijado en el 5 por ciento y lo reciben las comunidades autónomas) junto al "céntimo verde" se repercutiría directamente al consumidor/contribuyente y supondría el 63 por ciento de las medidas adoptadas (este año)", señalaba en un reciente informe Álvaro Navarro, analista de Intermoney.

Mientras tanto, la mayoría de usuarios tendrán que volver a rascarse los bolsillos a partir del próximo lunes porque el Gobierno anticipa que la factura de la luz subirá entre un 4 y un 5 por ciento tras el resultado de la subasta de comercializadoras Cesur.

Editado por Tomás Cobos

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