23 de abril de 2012 / 17:53 / hace 5 años

CORREGIDO-España tiene pocos medios para presionar a Argentina por YPF

(En nota de 18 de abril, corrige para reflejar que Argentina tiene superávit comercial, no déficit)

* Argentina lleva tiempo desafiando a inversores

* España no puede limitar importaciones de Argentina

* Cuarta parte de disputas entre países son contra Argentina

Por Fiona Ortiz

MADRID, 18 abr (Reuters) - España ha amenazado con represalias contra Argentina por la nacionalización de una filial del grupo energético español Repsol, pero será difícil presionar a un país que va por libre, ha sido excluido de los mercados de deuda y no ha acatado multas internacionales en conflictos anteriores.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo esta semana que cumpliría un sueño de toda la vida y solucionaría la escasez de energía del país tomando el control de YPF, la mayor petrolera del país y filial de Repsol hasta el momento de la expropiación.

Madrid prometió "consecuencias" en áreas diplomáticas, industriales y de energía. Pero dado el historial de Argentina y las restricciones al tipo de represalias que España puede adoptar, la amenaza podría ser perfectamente vacía.

"La amenaza es muy poco creíble. ¿Qué medidas pueden tomar?", dijo José Ignacio Torreblanca, director de la oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Señaló que Argentina tiene pocas inversiones en España, mientras que las compañías españolas con inversiones en los altamente regulados sectores de telecomunicaciones y servicios públicos de Argentina podrían sufrir si crecían las tensiones entre ambos países.

De hecho, cuando anunció la nacionalización de YPF, Fernández también lanzó una advertencia a Telefónica, diciendo que el gigante telefónico español debería invertir más en Argentina.

Bajo el mandato de Fernández y su difunto marido y predecesor, Néstor Kirchner, Argentina se ha enfrentado a los inversores pero ha disfrutado de una economía en crecimiento y un aumento del empleo en un contexto de encarecimiento de los precios de la soja, su mayor exportación.

Sin embargo, la persistente inquietud entre los inversores respecto a Argentina les ha empujado a otros países más favorables a las firmas extranjeras como Brasil, Chile y Perú.

ARGENTINA NO HA PAGADO INDEMNIZACIONES

Según las normas de la Organización Mundial del Comercio y la Unión Europea, España no puede tomar medidas comerciales unilaterales contra Argentina.

Su principal recurso sería llevar el caso de Repsol-YPF al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), una institución del Banco Mundial, para exigir una compensación justa para Repsol por la expropiación.

Ya hay en marcha una batalla por la valoración de la compañía, ya que Argentina ha dicho que no pretende pagar los 9.300 millones de dólares que Repsol está pidiendo por su participación de un 51 por ciento en YPF.

Sin embrago, Argentina tiene un historial muy negativo en el CIADI. Casi una cuarta parte de todos los casos internacionales gestionados por el organismo se han presentado contra Argentina.

"Argentina está entre los malos cumplidores, si no el peor cumplidor de los laudos del CIADI", dijo Ana Palacio, ex secretaria general del organismo y ex ministra de Asuntos Exteriores española.

Palacio dijo que Argentina también era conocida por hacer todo lo posible para ralentizar y complicar casos en el CIADI.

Además, el caso de España también se vería complicado por el hecho de que Argentina puede alegar que expropiaba YPF por interés público.

En marzo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que suspendería los beneficios comerciales para Argentina porque no ha pagado los más de 300 millones de dólares en indemnizaciones en dos disputas relacionadas con inversores estadounidenses.

ROMPIENDO LAS NORMAS INTERNACIONALES

Fernández ha incrementado la reputación de Argentina de romper normas internacionales, que comenzó cuando protagonizó el mayor impago de deuda soberana en la historia en 2002.

Compañías privadas, tanto argentinas como extranjeras, llevan tiempo bajo presión de Fernández y su predecesor, que han pedido públicamente boicots o abierto investigaciones fiscales contra compañías que se enfrentaron a su Gobierno.

El Gobierno argentino tiene incluso a un supervisor, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que llama personalmente a ejecutivos de compañías para advertirles de que bajen los precios de productos y limiten la compras de divisas extranjeras.

Fernández y Kirchner han mantenido enfrentamientos no sólo con inversores europeos y norteamericanos en su deuda pública - que tuvieron que asumir enormes pérdidas después del default y en una posterior reestructuración -, sino también con vecinos de Sudamérica.

Kirchner cortó unilateralmente los suministros de gas natural al vecino Chile y se enfrentó con Uruguay por plantas de celulosa y papel en el Río de la Plata.

Además, en los últimos años el país ha puesto en marcha una serie de restricciones a importaciones, mientras trata de reducir su decreciente superávit comercial con el objetivo de incrementar las reservas en moneda extranjera a utilizar para pagar deuda.

Argentina ha sido prácticamente excluida de los mercados globales de crédito desde la suspensión de pagos.

Las restricciones a la importación han asustado a empresas y provocado advertencias desde Uruguay y Brasil, que en un momento dado reaccionó dificultando la entrada de coches argentinos en su principal mercado.

A pesar de que estas medidas violan acuerdos comerciales que Argentina y sus vecinos han firmado, son comunes y pocas de las disputas han llegado a la Organización Mundial del Comercio.

SOLO IMPORTA LA SOJA

Hay pocas presiones que se puedan ejercer sobre Argentina salvo, quizás, por parte de China, que compra el 75 por ciento de los granos de soja de Argentina y un gran porcentaje también de la soja procesada.

La inversión extranjera en Argentina ha aumentado gradualmente en los últimos años, pero debido al persistente nerviosismo de los inversores no ha seguido el ritmo de inversiones en países más favorables como Brasil, Chile y Perú.

LA UE PUEDE HACER BIEN POCO

Un responsable comercial de la UE dijo que había poco que España pudiera hacer porque es miembro de la Organización Mundial del Comercio y no puede limitar los productos de Argentina sin un caso de solución de disputas. Además, la UE tendría que aceptar las limitaciones.

Torreblanca dijo que la UE sería poco más que un apoyo moral para España.

"Nosotros no caemos en el ojo por ojo. El hecho de que haya una reacción automática de Argentina no necesariamente significa que deba haber una reacción automática de la Unión Europea", dijo otro funcionario de la UE, que pidió no ser identificado. (Información adicional de Eric Holmberg en Bruselas y Helen Popper en Buenos Aires; Traducido por Blanca Rodríguez)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below