ENFOQUE-España: Desafío inmigrante a la banca por los desahucios

lunes 26 de marzo de 2012 15:04 CEST
 

Por Fiona Ortiz

MADRID, 26 mar (Reuters) - Cada martes por la noche, decenas de propietarios de viviendas que no pueden pagar sus hipotecas se reúnen en un hacinado centro comunitario cerca de la principal plaza de toros de Madrid para discutir la estrategia a seguir para luchar contra sus bancos.

Los recién llegados, muchos inmigrantes procedentes de Sudamérica, hablan por turnos sobre lo cerca que están del desahucio. Hablan de perder sus puestos de trabajo, de no pagar sus préstamos y de recibir la notificación judicial de que falta poco para que les echen.

Los veteranos de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca dicen a los recién llegados que probablemente perderán sus casas, pero también proporcionan asistencia legal y psicológica a los que están dispuestos a abandonarla a cambio de que el banco les perdone el préstamo.

Los desahucios, hasta 200 al día, se han convertido en un símbolo de la crisis económica de España, que comenzó hace cinco años cuando el hundimiento del mercado inmobiliario y de la construcción dejó a millones de personas sin trabajo.

Sin embargo, la plataforma ha conseguido suspender o retrasar decenas de procesos en los últimos seis meses mediante la organización de protestas frente a casas cuya hipoteca ha sido ejecutada y ayudando a la gente a negociar con sus bancos.

La campaña Stop Desahucios ha generado una ola de rebeldía contra los bancos y el nuevo Gobierno ha prometido ahora dar un respiro a hipotecados que recibieron préstamos con durante un largo 'boom' inmobiliario.

Muchos miembros de la Plataforma son ecuatorianos que vinieron a España a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000 para trabajar en la industria de la construcción, sin darse cuenta de que la burbuja estaba a punto de explotar.

Cuando llegó el día del desahucio de Patricia Tapia en febrero, llevó a sus hijos a la guardería y esperó en su apartamento a un agente judicial. Ecuatoriana de 28 años, se le había acabado el paro y dejó de pagar la hipoteca hace cuatro años.   Continuación...