Las protestas en Bruselas contra el desempleo se vuelven violentas

viernes 4 de abril de 2014 17:59 CEST
 

BRUSELAS, 4 abr (Reuters) - Manifestantes de toda Europa se enfrentaron el viernes con la policía en Bruselas en una manifestación contra el elevado desempleo, lanzando piedras y rompiendo ventanas en su recorrido desde el centro de la ciudad al distrito de la Unión Europea.

La protesta fue convocada por varios sindicatos para llamar la atención antes de las elecciones al Parlamento Europeo de finales de mayo sobre el elevado desempleo juvenil y la competencia de países con salarios bajos.

Los sindicatos dijeron que unos 40.000 empleados se sumaron a la marcha. La policía cifró el número de participantes en 25.550.

La policía dijo que la protesta había sido mayoritariamente pacífica, pero hubo grupos que lanzaron piedras y plantaron barricadas contra la policía cerca del Parlamento Europeo y después cerca de la sede de la Comisión Europea. Dos manifestantes y un agente de policía resultaron heridos.

La representación permanente de Estados Unidos ante la UE fue "cerrada" por seguridad ante el paso de la marcha frente al vigilado complejo. Algunos manifestantes lanzaron piedras y petardos contra el edificio.

Bruselas alberga habitualmente manifestaciones, la mayoría de las cuales transcurren de forma pacífica.

Bernadette Segol, secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos, dijo que las políticas económicas hasta ahora no habían funcionado, y el índice de desempleo era inaceptable.

"Los políticos tienen que considerar que esta es la clave para el futuro. Estamos pidiendo frenar la austeridad y comenzar un gran programa de inversión para un crecimiento sostenible y empleos de calidad", dijo.

El desempleo de la UE en febrero se situó en un 10,6 por ciento y, para los menores de 25 años, en un 22,9 por ciento. En Grecia y España, el índice de desempleo es más de un tercio y el desempleo juvenil se sitúa por encima del 50 por ciento. (Información de Philip Blenkinsop, James Francis y Luke Baker; Traducido por Inmaculada Sanz en Madrid)