Preacuerdo en Madrid para acabar con la huelga de limpieza

sábado 16 de noviembre de 2013 11:24 CET
 

MADRID, 16 nov (Reuters) - Los trabajadores de la limpieza y las empresas concesionarias llegaron el sábado de madrugada a un principio de acuerdo para poner fin a una huelga que ha dejado las calles de Madrid llenas de basura y desperdicios, degradando la imagen de la capital de España.

Esta madrugada trabajadores temporales e integrantes de servicios mínimos con escolta policial limpiaron sin incidentes parte de la basura de las calles de Madrid, que se sigue acumulando tras 12 días de paro, dijeron las autoridades de la ciudad.

Las calles y los parques de Madrid acumulan grandes cantidades de basura después de que miles de barrenderos dejasen su trabajo el 5 de noviembre, en protesta por los planes para despedir a 1.134 de los 6.000 operarios de mantenimiento de la ciudad.

De madrugada, las filiales de limpieza de calles de las empresas de infraestructuras OHL, Sacyr y FCC , todas con contratos con Madrid, y los sindicatos llegaron a un principio de acuerdo.

"El ambiente ha sido muy distendido y bastante relajado. Lo lamentable es que este punto dulce que nos ha llevado a obtener un acuerdo en el día de hoy no lo hayamos encontrado en fechas anteriores", dijo a periodistas Francisco Jardón, presidente de la Asociación de Empresas de Limpieza Pública.

El acuerdo consistiría en una congelación salarial durante cinco años a cambio de una promesa para no despedir a los trabajadores, según diversos medios, en un sector cuyo salario ronda los 1.000 ó 1.200 euros mensuales.

No obstante, el acuerdo tiene que ser ratificado el sábado.

"Todavía no hay ninguna garantía de que no vaya a haber ningún despido, tendrán que demostrar mañana que la voluntad que hemos demostrado nosotros hoy será recompensada. Si hemos conseguido al final llegar al preacuerdo de hoy (viernes), estarían locos si no llegan al de mañana (sábado)", dijo a periodistas Francisco Javier Palacios, del sindicato CGT Limpieza.

El conflicto se ha convertido en una de las manifestaciones más visibles de la crisis económica y de presupuesto que atraviesa el país desde hace cinco años, que ha obligado tanto al Gobierno central como a los locales a recortar el gasto en servicios públicos.

La recogida de basuras puerta a puerta en la ciudad, donde viven 3,2 millones de personas, no se ha visto afectada por la huelga, que mantienen solo los barrenderos de calles y jardines.

(Información de Emma Pinedo y Fiona Ortiz)