B.España pide calendario prudente y normas equiparables en banca

lunes 28 de octubre de 2013 15:21 CET
 

MADRID, 28 oct (Reuters) - El Banco de España mostró el lunes su respaldo "sin ambages" a las iniciativas de integración bancaria, pero recomendó cautela a la hora de establecer los calendarios de aplicación de las normas de capital y prudencia por la debilidad del ciclo económico y pidió que las normas permitan ejercicios comparables entre bancos y países distintos.

"Es indudable que estos cambios regulatorios ejercerán un efecto positivo apreciable sobre la capacidad de los bancos para afrontar los períodos de tensión (...) también es cierto que la nueva normativa prudencial acarrea importantes retos en su implementación, y que su introducción restringirá la capacidad de asunción de riesgos por parte de los bancos", dijo el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, en unas jornadas sobre la nueva regulación bancaria.

"Resulta apropiado, sobre todo teniendo en cuenta la debilidad relativa que en la actualidad presenta la actividad económica en Europa, contemplar calendarios prudentes de implantación aprovechando la flexibilidad que incorpora tanto el acuerdo de Basilea, como la nueva legislación europea de solvencia", señaló.

Restoy también pidió prudencia a la hora de aplicar los nuevos requisitos sobre limitar los niveles de apalancamiento y reforzar la liquidez, cuyas metas concretas son actualmente objeto de debate.

"Los períodos de observación actualmente en vigor deben aprovecharse para evaluar concienzudamente sus efectos", dijo.

Con respecto a la implementación de Basilea III, Restoy insistió en exigir "que la aplicación de las nuevas normas de capital ofrezca resultados comparables y homogéneos entre entidades y entre países".

"Resultan precisos esfuerzos adicionales para asegurar que los modelos internos utilizados por la entidades y autorizados por sus supervisores para calcular ponderaciones de riesgo, no arrojen resultados dispares que cuestionen la robustez de las ratios de solvencia e introduzcan distorsiones competitivas", dijo Restoy sin mencionar específicamente los DTA (Activos fiscales diferidos, por sus siglas en inglés).

En la actualidad, las autoridades españolas están negociando con sus socios europeos la posibilidad de preservar como capital al menos una parte de los 50.000 millones de euros que la banca española acumula en activos fiscales diferidos (actualmente computables como capital y con deducciones graduales a partir de 2014).

Los propios bancos españoles están conversando también con el regulador y los ministerios de Economía y Hacienda para tratar de convertir una parte de los activos fiscales en créditos fiscales, éstos últimos más fácilmente aceptables como capital al estar indirectamente avalados por Hacienda.   Continuación...