España, en la cuerda floja por su reforma fiscal

miércoles 11 de septiembre de 2013 09:09 CEST
 

Por Paul Day y Sonya Dowsett

MADRID, 11 sep (Reuters) - El gobierno se ha plegado a la presión, tanto a escala nacional como internacional, para implementar reformas fiscales con la esperanza de que llenen las arcas públicas sin apagar la débil luz de la recuperación económica antes de las elecciones de 2015.

Pero el ejecutivo se enfrenta a una serie de desagradables decisiones políticas al aumentar los ingresos fiscales, entre los más bajos en Europa, sugiriendo que repartirá la mayor presión fiscal entre un público exhausto por la recesión, sin poner en peligro sus posibilidades de mantenerse en el poder.

Los ingresos públicos se han reducido casi en 50.000 millones de euros desde que comenzara la crisis hace ya seis años, dejando los ingresos públicos en 2012 en un 36,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), cerca de diez puntos porcentuales por debajo de la media de la Unión Europea.

"Nuestro sistema fiscal, sencillamente, no sirve", dijo el presidente de la organización de inspectores fiscales, IHE, Ramses Pérez Boga. "No proporciona al Estado los recursos que necesita, especialmente en períodos de crisis económica, cuando aumentan las prestaciones de subsidio por desempleo", añadió.

Fuentes cercanas al Tesoro, expertos contables e inspectores fiscales dijeron que, en lugar de aumentar los impuestos, el Partido Popular podría centrarse en ampliar su base fiscal después de que su apoyo electoral se haya reducido a la mitad desde su llegada al poder a finales de 2011, cuando prometió no subir los impuestos.

Según los expertos, es posible que la reforma incluya la eliminación de desgravaciones fiscales en el impuesto sobre las rentas o sobre los ingresos de sociedades, incluyendo complejos reglamentos fiscales para pequeños empresarios y deducciones fiscales para propietarios de inmuebles como las dos áreas en las que se prevén cambios.

En las reformas listas para entrar en vigor en 2015, el Gobierno quizá se vea forzado a poner fin a considerables descuentos fiscales en algunos productos básicos, una decisión que puede afectar duramente a los ciudadanos con menor renta.

La reducción de los ingresos fiscales es particularmente dolorosa para un país que, incluso después de recortes en el gasto público, continúa luchando para reducir uno de los déficit públicos más altos de la zona euro.   Continuación...