20 de diciembre de 2012 / 19:39 / en 5 años

Rato culpa a reforma Gobierno y Banco España de problemas Bankia

Por Tomás Cobos y Julien Toyer

MADRID, 20 dic (Reuters) - El expresidente de la nacionalizada Bankia Rodrigo Rato culpó el jueves a las reformas emprendidas por el Banco de España y el actual Gobierno, de los problemas del banco, que derivaron en la intervención de la mayor intervención de una entidad financiera en la historia de España.

En una comparecencia a puertas cerradas de unas cuatro horas ante un juez de la Audiencia Nacional, Rato utilizó la misma defensa que el resto de consejeros llamados a declarar, repartiendo las culpas en otros actores, dijo una fuente presente en la sala.

“Según Rato, los problemas de Bankia están limitados a dos momentos y dos culpables: el Banco de España que les obligó a la fusión fría cuando no estaban preparados, y el Gobierno, con el actual ministro Luis De Guindos cambiando la legislación y obligando a más provisiones”, dijo la fuente.

“Los Reales Decretos de De Guindos hicieron que se descuadraran las cuentas: así explicó el desajuste en las cuentas y los balances”, agregó la fuente.

La declaración de Rato ante el juez defendiendo su gestión al frente de uno de los cinco bancos sistémicos de España se produce en un momento de creciente malestar social contra la banca por su papel en la crisis.

Mientras el ex directivo de Bankia comparecía, un centenar de personas se manifestaban en contra del banquero en el exterior de los juzgados, entonando cánticos que iban desde “Rato, ratero, devuelve el dinero” a “Tenemos la solución, banqueros a prisión”, así como una pancarta con la leyenda “Dormiré en tu puerta si me quitas la casa”.

IMPUTADO

Rato está imputado en un procedimiento judicial iniciado tras la admisión a trámite de una querella interpuesta por el partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD), y otra por el colectivo de “indignados” bajo la denominación “15MpaRato”.

A los imputados, así como a Bankia y a BFA en calidad de personas jurídicas, se les atribuyen indiciariamente de forma genérica los delitos de falsificación de cuentas, administración desleal, maquinación para alterar el precio de las cosas y apropiación indebida.

Rato repasó ante el juez Fernando Andreu las condiciones en las que se produjo la fusión y salida a bolsa de la entidad financiera, así como la presentación de unas cuentas sin informe de la auditora que presentaron unas ganancias de 309 millones de euros que, tras un examen detallado del equipo nombrado tras la nacionalización, se reformularon como pérdidas netas de 3.000 millones de euros.

Rato, antiguo director gerente del FMI y exvicepresidente del Gobierno español, dimitió en mayo ante fuertes presiones del Gobierno, tras lo cual el banco -con un balance muy deteriorado por el estallido de la burbuja inmobiliaria- se convirtió en la mayor nacionalización en la historia de España.

El caso se investiga en medio de un fuerte malestar social contra la banca, en especial por los desahucios de hipotecados que no pueden afrontar sus pagos y por la comercialización de productos que, según el propio ministro de Economía, “nunca debieron” comercializarse entre inversores minoristas.

Las críticas también se refieren a la gestión de las politizadas cajas de ahorros que han financiado en gran medida el boom inmobiliario del país.

En el caso de Bankia, a la venta de deuda colocada a través de su red pese a ser diseñada para inversores sofisticados, se suman las quejas de cientos de miles de particulares que han sufrido en sus ahorros el descalabro de las acciones desde que salió en bolsa en 2011 y que podrían ver reducida a la mínima expresión su inversión con la inyección de fondos europeos.

“Somos ahorradores, no inversores”, rezaba un peto en el pecho de un pequeño grupo de personas mayores que se manifestaban esta mañana frente a la Audiencia.

Según un reciente sondeo de Metroscopia, un 92 por ciento de los españoles cree que hay culpables concretos de lo ocurrido en las entidades financieras rescatadas, un 90 por ciento opina que hasta ahora nadie les ha exigido responsabilidad alguna por sus actos, mientras que un 70 por ciento considera que el Estado debería dejar caer los bancos antes que rescatarlos con dinero público.

El deterioro de los balances bancarios por los activos tóxicos del ladrillo ha llevado a un rescate europeo de la banca española por unos 40.000 millones de euros hasta el momento.

LA CULPA FUE DE OTRO

La comparecencia de Rato es la última de la primera parte de un proceso en el que también han declarado como imputados otras 32 personas, la mayoría de las cuales echaron balones fuera en la responsabilidad de los actos.

En particular, los ex consejeros de la entidad culparon de las dificultades de la entidad a un amplio elenco de entidades externas, desde el regulador bancario hasta el auditor pasando por el propio Gobierno.

José Luis Olivas, presidente de una de las fusionadas en Bankia- Bancaja- y expresidente de la Generalitat Valenciana, explicó que el Banco de España le amenazó con la intervención de Bancaja si no se fusionaba con Cajamadrid, explicó otra fuente presente en el proceso al que no puede acceder la prensa.

La misma fuente dijo que el ex secretario de Estado de Comercio y adjunto a la presidencia de Bankia, José Manuel Fernández Norniella, arremetió contra la auditora Deloitte, al acusarla de ocultar sus discrepancias con los balances.

Deloitte ha replicado que ya lanzó una advertencia en octubre de 2011 a la Comisión de Auditoría, que fue ignorada, aunque el expresidente del Comité de Auditoría José Alberto Ibáñez sí reconoció el miércoles ante el tribunal haber tenido contacto directo con los auditores, pero explicó que un día antes de que se aprobaran las cuentas de marzo, Deloitte sólo mencionó algunos temas pendientes de discusión como los créditos fiscales.

Otro exconsejero de Bankia, José Antonio Moral Santín, criticó los reales decretos impuestos por De Guindos para provisionar las inversiones en ladrillo y se quejó de que el Gobierno le prometió que el dinero del rescate llegaría “inmediatamente”.

Según las fuentes presentes en la sala, Moral dijo que la reformulación de las cuentas no se produjo por “irregularidades” en los balances sino por la aplicación “con efecto retroactivo” de los decretos del Gobierno.

El vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, llegó Incluso a reconocer que no había leído la auditoría, mientras que el que fuera consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, fue el único que no buscó responsabilidades fuera de la entidad y reconoció que el banco tenía problemas de liquidez y una alta morosidad.

¿HABRÁ JUICIO?

El siguiente paso en el proceso -Rato fue el último consejero en declarar- serán las denominadas testificales, donde prestarán declaración otras partes no imputadas pero relacionadas de alguna manera en el caso, como el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, representantes del estatal FROB o el ex gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

A continuación se presentarán las pruebas periciales y con toda la información recabada en este proceso de investigación el juez decidirá si abre el juicio oral. (Información adicional de Rodrigo de Miguel, Sergio Pérez, Jose Elías Rodríguez,; editado por Carlos Ruano y Feliciano Tisera)

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