15 de noviembre de 2012 / 11:49 / hace 5 años

España encara el coste social de los desahucios

7 MIN. DE LECTURA

* El Gobierno cambiará la ley para proteger a los más necesitados

* Cualquier cambio en la legislación no sacará a los propietarios del atolladero

* Muchos han quedado sin hogar y con grandes deudas

Por Sonya Dowsett

MADRID, 15 nov (Reuters) - Sixto Segura y Susana Reyes están sentados en el salón de su modesto piso en las afueras de Madrid, esperando a que la policía llegue y los desaloje de su casa.

Reyes, de 57 años, apenas puede moverse y le cuesta hablar a causa de un ictus. "No sé lo que haré cuando llegue la policía", dice. "No me puedo mover".

La pareja no tiene donde ir. Sus dos hijas adultas viven en una habitación de alquiler con sus maridos e hijos y no pueden acomodar a sus padres.

Segura y Reyes compraron su piso por 200.000 euros en 2006 con un crédito del Santander que prácticamente cubrió el precio del inmueble. Pero luego Segura perdió su empleo en el sector de construcción y el trabajo en el restaurante de Reyes se agotó.

La subida del Euribor hizo aumentar el pago mensual de la hipoteca a 1.200 euros desde 900 euros. Dejaron de pagar la hipoteca en 2009 y ahora se enfrentan a una vida en la calle.

Casos como el de Segura y Reyes se han vuelto cada vez más frecuentes en una España que vive en recesión económica, con una tasa de paro del 25 por ciento y recortes presupuestarios que han sumido más en la crisis a la parte más vulnerable de la sociedad.

Los bancos españoles que concedieron créditos hipotecarios baratos al calor del boom inmobiliario se enfrentan ahora a la ira pública a medida que crece el número de propietarios desahuciados por no poder seguir pagando la hipoteca en un país con un millón de casas vacías.

Los bancos, algunos de los cuales están a punto de recibir los primeros fondos de la línea de crédito europea para el sector financiero, han realizado cerca de 400.000 embargos desde 2008, aunque no todos residenciales.

El suicidio de una mujer de 53 años el viernes pasado, el segundo en dos meses, saltó a los titulares de la prensa y colocó el tema en primera línea de la agenda política.

El Gobierno ha creado un grupo de trabajo con el Partido Socialista para abordar vías de ayudar a los necesitados. El Ejecutivo espera aprobar hoy un real decreto ley con medidas urgentes.

Las medidas probablemente incluirán una moratoria de dos años en el pago de la hipoteca para propietarios con necesidades financieras extremas, dijeron fuentes políticas y legales.

El Gobierno está tratando de evitar la imagen de que España está relajando las normas para el pago de una hipoteca. Cualquier cambio en la ley no eximirá a los propietarios de sus deudas y no será retroactiva, dijo una fuente gubernamental.

"No podemos dar la imagen que en España no pagas la hipoteca y quedas con el piso", dijo la fuente.

Los bancos están trabajando con el Gobierno para proteger a los más vulnerables, después de que bancos y cajas anunciaran que suspendían los desahucios durante dos años en los casos más de personas más necesitadas.

Los dirigentes de los cuatro principales bancos cotizados, Santander, BBVA, Popular y Sabadell, se reunieron esta semana para abordar el asunto, según fuentes bancarias.

"Los bancos no han sido muy populares, así que están deseando esforzarse, pero probablemente un cambio drástico en la ley será para los casos más desesperados", dijo Carles Vergara, profesor de Economía en la escuela de negocios IESE.

La legislación hipotecaria en España está entre las más estrictas de Europa. Los propietarios siguen teniendo que pagar sus deudas al banco incluso después de haber perdido la casa.

En un país donde la propiedad representa más del 80 por ciento, las hipotecas residenciales clasificadas como dudosas a final de junio se situaban en el 3 por ciento del total, apenas una parte del 27 por ciento de los créditos dudosos de los promotores inmobiliarios, según datos de Banco de España.

Por contra, el 11 por ciento de las hipotecas residenciales en Irlanda - que también ha sufrido las consecuencias de la burbuja inmobiliaria - estaba incumpliéndose a finales de junio.

Un aspecto que preocupa a los inversores es que cualquier cambio en la ley hipotecaria podría afectar a los bonos respaldados por hipotecas, una importante fuente de financiación para los bancos.

Los bancos españoles tienen 426.000 millones de euros de estos títulos en circulación, según la Asociación Hipotecaria Española, estando una gran parte retenidos en el Banco Central Europeo como garantía de financiación.

Si las normas se relajaran a la hora de devolver hipotecas, los impagos podrían dispararse, debilitando las hipotecas que respaldan esas garantías. Pero los analistas de bonos dicen que hay pocas posibilidades.

"En La Calle Con Una Deuda Elevada"

La moratoria de los pagos de las letras para los más necesitados no afectaría a las cédulas hipotecarias, ya que estos créditos probablemente habrían sido descontados ya por los bancos.

"Lo que preocuparía a los inversores es si un cambio en la ley reduce las garantías para emitir cédulas hipotecarias en el mercado o acceder al Banco Central Europeo", dijo Bernd Volk, analista especializado en este tipo de instrumentos financieros en Deutsche Bank.

"Pero no preveo que esto acabe sucediendo debido a una congelación de las ejecuciones hipotecarias".

Abogados y fuentes gubernamentales coinciden en que un cambio en la ley para permitir la dación en pago, la entrega de la casa para saldar la deuda hipotecaria, es bastante improbable.

Pero dado que los precios de las casas han caído en torno a un 30 por ciento y se prevé que sigan haciéndolo en los dos próximos años, muchos de los desahuciados quedan debiéndole al banco decenas de miles de euros.

"En España, la burbuja fue tan grande que las deudas con que se ha quedado la gente es una locura", dice Mauricio Valiente, abogado que ayuda a los afectados por un desahucio.

Rosa Quituizaca, sentada envuelta en una manta ante la sede de una sucursal de Bankia en el centro de Madrid, perderá su casa en cuestión de días.

Bankia, que le dio un préstamo de prácticamente la totalidad de una casa que valía 300.000 euros en 2006, recuperó la propiedad en febrero, y ella se quedará en la calle con una deuda pendiente de 110.000 euros, dice.

"Estamos sin casa, con una deuda y en la calle", dice esta ex limpiadora, que se ganaba la vida cuidando a ancianos en sus casas hasta que un accidente la dejó incapacitada para realizar su trabajo. (Información adicional de Aimee Donnellan en Londres, Paul Day y Andrés González en Madrid, y Padraic Halpin en Dublín; Traducido por José Rodríguez e Inmaculada Sanz)

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