El paro afecta el doble a los inmigrantes en España - informe

martes 30 de octubre de 2012 16:09 CET
 

MADRID, 30 oct (Reuters) - La tasa de desempleo entre la población inmigrante en España duplicó en 2011 a la de los autóctonos debido al impacto de la crisis económica que está aumentando las desigualdades sociales entre ambos colectivos, según reflejó un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) presentado el martes en Madrid.

El paro, que en España sufre actualmente el 25 por ciento de la población, afectó el año pasado a un 18,4% de la población autóctona, frente a un 39,1% de desempleo registrado entre la población inmigrante. Los africanos son el colectivo más desfavorecido, con un 49,3% de sus integrantes parados, de acuerdo al estudio "Impactos de la crisis sobre la población inmigrante en España".

El informé destacó también la incidencia del desempleo entre ciudadanos europeos no comunitarios, una cifra que sumada a la de rumanos y búlgaros supuso un total del 32% de paro. El grupo extracomunitario menos afectado fue el de los latinoamericanos, con un 28,5% de parados.

"La inserción laboral de los inmigrantes en España era muy precaria antes de la crisis", dijo María Jesús Herrera, jefa para España de la OIM, durante la presentación del estudio, que sostuvo que más de la mitad de los extranjeros que perdieron su empleo durante la crisis, carecía de derechos de protección social derivados del sistema de Seguridad Social.

La tasa de paro en España volvió a crecer por sexto trimestre consecutivo durante el periodo estival y superó por primera vez desde el inicio de la serie en 1976 el umbral del 25 por ciento, según datos divulgados la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

España contaba con 40 millones de habitantes en el año 2000, y en la siguiente década, muy marcada por el incremento de la inmigración y el crecimiento económico, llegó hasta los 46,1 millones. En la actualidad, el número de extranjeros residentes corresponde al 12,1 por ciento de la población, que en 2011 registró un crecimiento de los ciudadanos de la UE (45.494 personas más) y un descenso de los de países no comunitarios (85.941 personas).

El año pasado, con la llegada de lo peor de una crisis económica que ha dejado sin empleo a más de cinco millones de personas, el número de habitantes creció sólo en 22.497, hasta un total de 47.212.990.

Frente a ese leve aumento de la población total, la cifra de extranjeros descendió por primera vez, un 0,7 por ciento, situándose en 40.447 menos, hasta un total de 5.711.040, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

"Entre 2010 y 2011 empieza a haber un saldo negativo, se va más gente de la que llega y genera la idea de que la inmigración se está yendo, pero eso no es así", aseguró Walter Actis, uno de los autores del estudio.   Continuación...