Gallegos y vascos votan en unos comicios clave para Rajoy

domingo 21 de octubre de 2012 14:09 CEST
 

MADRID, 21 oct (Reuters) - Gallegos y vascos acudían el domingo a las urnas para votar en unas elecciones que son consideradas como una prueba de fuego para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el caso de Galicia, y para las aspiraciones independentistas en el caso del País Vasco.

La votación gallega se ha convertido en un referéndum sobre el rescate bancario, recorte de gastos y subida de impuestos de Rajoy y la probable inevitabilidad de un segundo paquete de ayuda de la eurozona.

Según las encuestas, el Partido Popular se arriesga a perder su mayoría absoluta y también el poder. Esto sería un importante revés psicológico para Rajoy, ya que PP ha gobernado en Galicia durante 24 de los últimos 31 años.

Sin embargo, el candidato popular en Galicia y presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, trató el domingo de restar importancia a estas consideraciones y aseguró que "hoy es el día de pensar en clave autonómica".

"Hoy no se decide el futuro del Gobierno central que tiene tres años y medio de trabajo por delante (...) Galicia es hoy dueña de su destino y decide cómo quiere pasar los próximos cuatro años", dijo Núñez Feijóo cuando acudió a votar a un colegio de Vigo.

La participación en estos comicios a las 12 del mediodía se situaba en el 12,74%, según datos de la Xunta, un descenso respecto a la de 2009, cuando se registró un 16,10% de participación a la misma hora.

Una victoria en su Galicia natal daría a Rajoy un respiro político muy necesitado a nivel nacional, ya que las encuestas han mostrado que pierde apoyos entre manifestaciones masivas contra el recorte de gastos en los servicios públicos.

Fuentes europeas y analistas han dicho que Rajoy quería esperar hasta después de las elecciones para hacer una petición de ayuda ya que temía que tuviera aparejadas condiciones más duras, como una reforma del sistema de pensiones, que podrían enfadar a los votantes.

Las dudas entre el sector de los conservadores podrían provocar una abstención más alta de lo habitual o un ascenso de partidos como el Bloque Nacionalista Galego (BNG) u otras formaciones más pequeñas, lo que podría terminar en una coalición que obligaría al PP a salir del poder.   Continuación...