FROB cifra tamaño banco malo en 60.000-70.000 mln, descuentos superarán 50%

jueves 18 de octubre de 2012 19:32 CEST
 

MADRID, 18 oct (Reuters) - El director general del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) dijo el jueves que el volumen del banco malo estará entre los 60.000 y los 70.000 millones de euros tras aplicar descuentos medios superiores al 50 por ciento en el valor de los activos transferidos.

"Consideramos que al final estaríamos en torno a los 60.000 ó 70.000 millones de euros en valor neto, que en valor bruto o valor inicial de estos activos podríamos estar casi cercano a los 150.000 millones de euros", dijo Antonio Carrascosa en un evento inmobiliario celebrado en Barcelona, según declaraciones recogidas por Europa Press.

Estas horquillas implicarían descuentos de entre el 54 y el 60 por ciento para los activos que integren la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB).

En la víspera, una fuente del Ministerio de Economía dijo que el perímetro máximo del banco malo estaría en los 90.000 millones de euros, aunque el volumen efectivo de activos que contendrá será inferior.

El tamaño final estará condicionado por las entidades que, aparte de las cuatro ya nacionalizadas, necesiten ayudas públicas, dijo el jefe del FROB el jueves.

"Todo ahora depende de qué entidades estén en el grupo 2 (...) entidades que necesitarán ayuda pública para cumplir las necesidades de capital que se han asignado en el ejercicio de estrés realizado", señaló Carrascosa.

La valoración de los activos -considerada clave en el proceso- correrá a cargo del Banco de España, que tendrá en cuenta informes de valoradores independientes. La fecha elegida para la determinación de los precios será en la semana del 19-26 de noviembre, con la puesta en marcha del vehículo prevista para principios de diciembre.

No obstante, algunos detalles de los descuentos se podrían empezar a conocer a partir de la próxima semana, según fuentes bancarias.

Un precio de transferencia muy bajo podría arrastrar a la baja las valoraciones de los bancos más grandes y sanos, que ya han experimentado una fuerte erosión en sus cuentas de resultados por las nuevas exigencias de provisiones inmobiliarias. Por contra, un precio que no incluya descuentos considerables supondría mayores dificultades para atraer inversores y prolongaría el proceso de colocación de los activos en el mercado.   Continuación...