BREAKINGVIEWS-Banco malo español requerirá acrobacias financieras

miércoles 17 de octubre de 2012 13:58 CEST
 

(Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son propias)

Por Hugo Dixon y George Hay

LONDRES, 17 oct (Reuters) - - El primer paso del plan de España para sanear su sistema bancario fue realizar una prueba de resistencia el mes pasado para recapitalizar las entidades débiles. El segundo será aparcar los activos tóxicos cuyo valor se ha precipitado por el estallido de la burbuja inmobiliaria en un "banco malo" o sociedad de gestión de activos (SGA).

La idea básica es buena. Si las entidades de crédito pueden vender los activos inmobiliarios heredados, estarán en mejor disposición para dejar atrás el pasado y comenzar a apoyar la decreciente economía española. Al mismo tiempo, un banco malo puede en teoría liquidar estos activos de manera controlada en lugar de soltarlos a precio de saldo.

Sin embargo, el diseño del banco malo, que se supone estará activo a finales de año, despierta toda clase de complicadas preguntas. Esto es porque principalmente Madrid tiene dos objetivos encontrados: maximizar el saneamiento y minimizar sus propias deudas. Reconciliarlos implicará acrobacias financieras.

La zona euro acordó originalmente prestar a España hasta 100.000 millones de euros, un 10 por ciento del PIB del país, para reflotar a sus bancos más afectados. Los socios de España también dejaron en el aire la posibilidad de que asumir el coste de recapitalización de la banca para que las deudas de Madrid no subiesen. Pero eso ya no parece probable, sobre todo por las reticencias alemanas. Como consecuencia, el Gobierno español tiene ahora un incentivo para mantener el coste bajo.

Prueba de esto fue el examen dirigido por la consultora Oliver Wyman, que concluyó que los bancos sólo necesitaban capital por 57.000 millones de euros. Tras tomar en cuenta créditos fiscales y el capital que algunas entidades puedan captar por sí solas, el Gobierno considera que sólo necesitará inyectar 40.000 millones de euros en los bancos. Pero incluso esta cifra reducida haría subir el ratio deuda/PIB hasta el 95 por ciento el año que viene.

El banco malo complica todavía más el cuadro. La primera cuestión es determinar qué bancos aportarán activos tóxicos a la nueva SGA. Entidades nacionalizadas como Bankia tendrán que hacerlo, mientras que las sanas como BBVA y Santander no necesitarán hacerlo. La duda surge con aquellos bancos en situación fronteriza como Banco Popular, Liberbank y Mare Nostrum, que suspendieron las pruebas pero que esperan escapar a la nacionalización.

Una forma de evitar que el Estado se convierta en su accionista será que estas entidades vuelquen activos tóxicos en el banco malo. Si pueden conseguir un valor razonable por los mismos, podrían necesitar menos capital de lo calculado en el examen y así mantener el estatus de entidades privadas. Al mismo tiempo, el Estado podría conseguir mantener el coste de las inyecciones de capital cerca de la cifra de 40.000 millones de euros. Pero cuando se aprieta un globo por un lado, el aire sale por el otro. Asumiendo que estos bancos señalados aparcan activos inmobiliarios, la SGA terminaría adquiriendo préstamos con un valor "nominal" de 166.000 millones de euros según la consultora financiera AFI. Sin estos, la cifra sólo sería de 96.000-97.000 millones de euros. Por supuesto la SGA no pagaría nada parecido al valor nominal de los activos que comprase. ¿Cuánto pagaría exactamente? Esa es la siguiente cuestión. Un valor demasiado bajo se materializaría en mayores pérdidas para los bancos, elevando el coste de su recapitalización y, por ende, la deuda del Estado. Pero si se elige un valor alto, nadie querría invertir en el banco malo. Y Madrid tendrá que convencer a los inversores del sector privado para que compren al menos la mitad del patrimonio de la SGA si quiere evitar que su participación compute como deuda pública según las normativa contable comunitaria.   Continuación...