27 de septiembre de 2012 / 19:33 / hace 5 años

ANÁLISIS-Nueva ronda austeridad entre crecientes protestas en España

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MADRID, 27 sep (Reuters) - El Gobierno conservador español aprobó el jueves sus segundos presupuestos del Estado de esta legislatura dando una nueva vuelta de tuerca a las cuentas del país que buscan evitar un humillante rescate entre el insostenible nivel de los costes financieros y la creciente irritación social reflejada en tensas protestas callejeras.

En un clima oscurecido por la peor crisis económica del país en más de 80 años catapultándolo al centro de la tormenta financiera, el Ejecutivo ha diseñado para 2013 unos austeros Presupuestos Generales del Estado (PGE) que deben recortar el déficit público hasta el 4,5 por ciento del PIB con un ajuste fiscal no consolidado de 13.000 millones de euros, entre ingresos y gastos.

El calendario de consolidación fiscal exigido por Bruselas prevé la vuelta de España a la disciplina presupuestaria en 2014, cuando el déficit no debe superar el 2,8 por ciento.

Pese a los esfuerzos consolidadores y a la reiteración de que se alcanzarán las metas presupuestarias este año, resultará complicado que el Gobierno convenza a los mercados de que España va a superar sus dificultades en el corto-medio plazo dada la profunda recesión de su economía y los numerosos frentes abiertos para el Ejecutivo.

"Preocupa que los últimos datos indican que podría haber más desviación presupuestaria en 2012" dijo Raj Badiani, analista del instituto IHS.

"Creemos que las medidas de austeridad anunciadas hoy tendrán que cubrir muchas bases, como compensar cualquier desvío fiscal en 2012 al tiempo que se protegen las proyecciones fiscales del año que viene contra la creciente recesión y su devastador impacto en los generadores esenciales de ingresos del Estado, es decir empleo, ventas minoristas y compraventa de viviendas", añadió.

En este sentido, el ministro de Hacienda incidió en que las medidas anunciadas, que incluyen reformas estructurales, buscan también generar empleo y riqueza.

Entre las medidas adoptadas por el lado de los gastos, Montoro indicó que los PGE vuelven a congelar por tercer año consecutivo el sueldo y algunos complementos de los empleados públicos, lo que podría fomentar el creciente descontento social, que esta semana vivió un punto de ebullición con masivas protestas frente al Congreso.

"Las primeras palabras suenan bien, reconociendo un mayor ajuste en los gastos que en los ingresos, pero vemos optimista la hipótesis macroeconómica en que se apoyan y la recesión prevista para el año que viene (-0,5 por ciento), es optimista", dijo José Luis Martínez, estratega de Citigroup en Madrid.

El Ejecutivo no modificó el cuadro macroeconómico ni el techo del gasto, cuya principal fuente de desembolso previsto para el año próximo se centra en las aportaciones a la Seguridad Social y los intereses de la deuda con 15.554 millones de euros y 38.590 millones, equivalente a sendos incrementos del 74,9 por ciento y del 33,9 por ciento, respectivamente.

A pocas horas de que este viernes se conozca el déficit de capital de la banca española bajo un escenario de estrés y de que ya sumen hasta 5 las CCAA que han pedido rescate el Estado central, el Gobierno sigue haciendo esfuerzos por restaurar la confianza de los inversores extranjeros que, ahora suman a sus múltiples incertidumbres sobre el país, la deriva soberanista adoptada por el Gobierno catalán.

Ministerios más Pobres, Pensiones Muy Ajustadas

Pese a que el Ejecutivo acordó recortes importantes en los Ministerios (del 8,9 por ciento) y subidas mínimas en las pensiones (del 1 por ciento), algunos analistas son escépticos respecto al proceso de consolidación.

Además, preocupa el hecho de que, pese al mayor énfasis en los gastos, los tributos experimentarán un importante alza, lo que podría deprimir aún más la economía.

"Si el Gobierno está haciendo una previsión de gastos e ingresos por encima del consenso de los analistas, los presupuestos tienen limitada su capacidad de convencer a los inversores de la consolidación de sus cuentas públicas desde el mismo momento en que se anuncian", dijo Santiago Sánchez Guíu, coordinador de Economía del Instituto Flores de Lemus de la Universidad Carlos III de Madrid.

El Gobierno se ha propuesto contribuir a la reducción del desequilibrio de las cuentas públicas del país - que oficialmente cerraron 2011 con un déficit del 8,9 por ciento, pero que de forma oficiosa ya ha sido revisado al 9 por ciento - con un incremento de determinados impuestos y la generación de otros nuevos, entre estos últimos, un nuevo gravamen del 20 por ciento para premios de loterías superiores a los 2.500 euros.

Además, el Ejecutivo de Mariano Rajoy también ha acordado, entre otras medidas, poner fin a la deducción por compra de vivienda habitual (nuevas) y la prórroga hasta 2013 del impuesto sobre el patrimonio.

El Gobierno también anunció su calendario de reformas para racionalizar algunos de los principales fundamentos de la administración pública y aumentar la competitividad de la economía, algo que también genera dudas entre los expertos.

"Otro motivo de preocupación es que el Gobierno está dispuesto a acelerar el programa de reformas para mejorar la competitividad y la flexibilidad de la economía a medio plazo, pero esto tendrá algunas posibles consecuencias adversas sobre el crecimiento a corto plazo". (Información de Manuel María Ruiz, información adicional de Paul Day; Editado por Tomás Cobos)

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