Buñol estudia cobrar cinco euros por participar en la Tomatina

jueves 27 de septiembre de 2012 14:57 CEST
 

MADRID, 27 sep (Reuters) - La Tomatina, una de las fiestas más conocidas de España, en la que miles de personas se lanzan miles de kilos de tomates en las calles de la localidad valenciana de Buñol, podría costar cinco euros a partir del próximo año en un intento de mejorar la seguridad, según el ayuntamiento.

El consistorio está estudiando cobrar esta cantidad, que califica de simbólica, para reducir la afluencia de visitantes nacionales y extranjeros a la fiesta, que se celebra el último miércoles de agosto y durante la cual el pueblo multiplica por cinco sus 10.000 habitantes.

"No es una actitud recaudatoria, si lo hiciéramos para eso pondríamos una entrada mucho más cara", dijo el jueves a Reuters el concejal de Comunicación de Buñol, Rafael Pérez.

"Pero también es importante obtener ingresos, es una de las fiestas más populares de España y no tenemos apoyo institucional", agregó.

Buñol, como numerosos ayuntamientos españoles, está teniendo que ajustar radicalmente los gastos en un contexto de recesión en España en el que las administraciones públicas están fuertemente endeudadas. Rafael Pérez aseguró que la Generalitat Valenciana, una de las que más dificultades económicas tiene y que ya ha pedido ayuda al Gobierno central, les debe tres millones de euros de un presupuesto municipal de 7,5 millones.

Hasta 50.000 personas, procedentes de lugares tan lejanos como Japón, Australia o India, participaron en la Tomatina del año pasado, lanzándose más de 100 toneladas de tomates maduros y tiñendo de rojo las calles de Buñol, en las que todo queda impregnado de la ácida pulpa del tomate.

La fiesta comenzó casi por accidente en 1945, cuando un grupo de jóvenes del pueblo no pudo participar en el desfile de gigantes y cabezudos y desató una protesta que acabó en una batalla campal, valiéndose de los tomates de un puesto de hortalizas como armas arrojadizas.

Repetida un año tras otro - primero ilegalmente y a partir de 1957 con la autorización del ayuntamiento -, adquirió fama internacional sobre todo a partir de los años 90.

"La idea (de cobrar) surgió por una cuestión de seguridad, es un milagro que no pase nada", afirmó el concejal de Buñol.   Continuación...