La mayor preocupación de Alemania es China, no Grecia

miércoles 19 de septiembre de 2012 12:54 CEST
 

Por Michael Stott

BERLÍN, 19 sep (Reuters) - Berlín, no Bruselas, decidirá el futuro de la alicaída zona euro por el poder económico de Alemania y el hecho de que su estatus como el principal pagador de la Unión Europea le otorga un poder de veto efectivo sobre decisiones clave.

Por eso es una sorpresa descubrir que en los pasillos del poder en Berlín la principal preocupación no es si Grecia cumple sus promesas de reforma o si España solicita un rescate de la UE.

Como el tercer país con más exportaciones del mundo, los alemanes están mucho más preocupados sobre si China pierde el apetito por sus herramientas de maquinaria y coches, o a qué productos deberían dedicarse los afamados fabricantes teutones en el año 2030.

La presencia política de la canciller, Angela Merkel, domina la escena en Alemania. A falta de apenas un año para las elecciones federales, parece imbatible.

Las encuestas de opinión dan a su partido, CDU/CSU, entre un 35 y un 39 por ciento de los votos, muy por delante de la siguiente formación, los socialdemócratas de la oposición, que obtendrían entre un 26 y un 30 por ciento. Los verdes se sitúan en tercer lugar con un 12 ó 15 por ciento, y tres partidos más pequeños se reparten el resto.

Las coaliciones son la norma en Alemania, así que es matemáticamente posible imaginar una combinación de partidos que podría desbancar a la canciller el año que viene. Pero muy pocos lo esperan. "Para ser sincero, no veo riesgos para Merkel dentro de Alemania", dijo un destacado político opositor. "Es muy fuerte y la población confía mucho en ella como gestora de la crisis".

Considerada por Forbes como la mujer más poderosa del mundo, Merkel ha gobernado desde 2005 con una mezcla cauta de maniobras políticas, falta de piedad, determinación y buena intuición sobre las preocupaciones de los alemanes de a pie.

Su renuencia a aceptar soluciones arriesgadas e integrales para la crisis de la zona euro ha exasperado a algunos críticos extranjeros. Pero en su país encaja bien con la predilección nacional de precaución, deliberación, ahorro y trabajo duro.   Continuación...