PREVIA - 15-S: echa a andar tren de protesta otoñal en España

viernes 14 de septiembre de 2012 15:04 CEST
 

Por Feliciano Tisera

MADRID, 13 sep (Reuters) - España dejó de oír levemente en agosto el ruido de cacerolas y pitos contra los recortes, pero el sábado el Gobierno tendrá una oportunidad de medir la verdadera temperatura que tendrá el "otoño caliente" que antes de las vacaciones prometieron los principales sindicatos españoles.

La protesta, convocada por sindicatos y asociaciones civiles, concentrará a mediodía en la madrileña Plaza de Colón varias marchas bajo el lema "Para defender el futuro: Quieren arruinar el país".

Las movilizaciones podrían ser un nuevo quebradero de cabeza para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que afronta un septiembre muy complicado, plagado de reuniones al más alto nivel para intentar reconducir una economía que está en el centro de la crisis de deuda de la eurozona, y con el fantasma de un rescate al país tornándose cada vez más real.

"La repercusión que pueda tener es difícil de predecir, supongo que será alta porque la crispación no se ha calmado", dijo Santiago Sánchez Guíu, profesor de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid.

Los sindicatos españoles pretenden también que esta manifestación sea una nueva medida de presión al Gobierno para celebrar un referéndum por su política de recortes presupuestarios e incrementos impositivos.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, dijo esta semana que "se está provocando una ruptura del consenso básico constitucional (...) que se plasmó en el texto de la Constitución Española de 1978".

La ciudadanía está particularmente afectada por los recortes en Sanidad y Educación, con medidas que van desde el copago de medicamentos y la retirada de la tarjeta sanitaria a inmigrantes irregulares a los incrementos en las tasas de la educación pública, y las subidas de impuestos no progresivos tales como el IVA.

Gran parte de los recortes anunciados por el Gobierno en los diez meses transcurridos desde que asumió el poder recaen sobre una población que considera que no ha sido la responsable de la crisis, de la que culpan a las clases dirigentes -tanto económica como política.   Continuación...