Crisis española amenaza la supervivencia de medios públicos

miércoles 12 de septiembre de 2012 08:47 CEST
 

Por Borja Gonzalez

MADRID, 11 sep (Reuters) - Las duras exigencias para controlar el gasto en la peor crisis económica de la democracia española pueden ser la estocada final para un modelo de radiotelevisión pública en el que durante años han convivido excesos, injerencias políticas y gestiones deficitarias.

En un intento de compensar la fuerte y continuada caída de la inversión publicitaria, las trece Comunidades Autónomas (CCAA) españolas que administran medios de comunicación públicos aún mantienen este año para ellos una dotación presupuestaria total superior a los 1.000 millones de euros.

Sin embargo, estas subvenciones públicas - que se han reducido en los últimos ejercicios pero que multiplican por tres los 342 millones de euros que el gobierno central dedicará este año a financiar la radiotelevisión estatal - no han servido para mitigar unas abultadas deudas.

Unas plantillas de trabajadores superpobladas, la firma de contratos multianuales para retransmitir eventos deportivos, o la oferta de contenidos que aspiraban a competir de tú a tú con los de grandes medios privados como Antena3 o Telecinco, han contribuido, entre otros factores, a consolidar y aumentar esas deudas.

"La recesión publicitaria complica el futuro de los canales autonómicos, cuya gestión en los años de bonanza se revela desafortunada y carente de objetivos de servicio público", dijo Bernardo Díaz Nosty, catedrático de Periodismo en la Universidad de Málaga.

Una de las consecuencias más dramáticas de la errática administración económica de los medios autonómicos es la destrucción de puestos de trabajo, en un país con el 25 por ciento de la población activa en paro y donde miles de periodistas han perdido su empleo en el último lustro.

La radiotelevisión pública de la Comunidad Valenciana, símbolo del derroche con un endeudamiento astronómico que alcanza los 1.200 millones de euros y un porcentaje de audiencia casi residual, ha sido la primera en aprobar un draconiano plan de despidos que acabará con tres cuartas partes de sus trabajadores en la calle.

"(El plan de despidos) es lamentable, aunque habría que preguntarse si una televisión autonómica como la valenciana tiene que tener 1.700 personas trabajando en ella", señaló Carmen del Riego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, la mayor organización de periodistas en España.   Continuación...