11 de septiembre de 2012 / 13:42 / hace 5 años

ACTUALIZA 4-Multitud lanza un pulso independentista en Barcelona

10 MIN. DE LECTURA

* Mossos d'Esquadra cifran la asistencia en 1,5 millones de personas; delegación de Gobierno dice 600.000

* Asistencia supera con mucho a la de años anteriores

* La crisis espolea el sentimiento independentista

* Líderes catalanes reclaman mayor autonomía financiera (Añade estimaciones de delegación del Gobierno)

Por Andrés González

BARCELONA, 11 sep (Reuters) - Cientos de miles de personas salieron a las calles de Barcelona el martes en una manifestación con motivo del día de Cataluña que refuerza las posiciones independentistas, un nuevo quebradero de cabeza para un Mariano Rajoy enfrascado en la crisis de deuda del país.

La policía autonómica catalana, los Mossos de d'Esquadra, cifró la asistencia a la marcha -una de las más multitudinarias de los últimos años - en un millón y medio de personas, mientras que la delegación del Gobierno en Cataluña la rebajó hasta las 600.000 personas, en base a estimaciones de Policía Nacional y Guardia Civil.

Bajo el lema "Cataluña, una nueva nación en Europa", los catalanes han abarrotado el centro de Barcelona en una cita en la que conviven distintas sensibilidades con mayor o menor afán independentista pero con la dura crisis económica como caldo de cultivo para una población que se siente agraviada por el régimen fiscal y protesta contra los recortes de los Gobiernos central y regional.

"La pancarta es muy clara. El que viene tiene que saber a lo que viene, la pancarta es 'Cataluña, nuevo estado de Europa', luego tú puedes ir pensando lo que quieras. Hay gente que piensa muy diferente, pero la pancarta es clara", dijo a Reuters Remigio Cruz, un ingeniero industrial de 38 años que trabaja en la industria del metal.

En un mar de banderas independentistas, y con gritos de "independencia" y "Español el que no bote", la manifestación discurría de forma pacífica pero colapsando el centro de la capital de Cataluña, que supone la quinta parte del PIB español.

Con el argumento de que Cataluña aporta 16.000 millones de euros más al Gobierno español de los que recibe - una cifra que otros analistas rebajan a 12.000 millones y que, debido a la falta de transparencia de las cuentas públicas y la financiación autonómica, es casi imposible de calcular a ciencia cierta - el partido gobernante en la región, Convergencia y Unió, reclama al Gobierno central un nuevo pacto fiscal para la región más rica de España en términos de PIB per cápita.

"Esto para el Gobierno (central) es una patada. La gente ha venido de todos los sitios. No creo que se esperaran algo tan grande. Vemos que cada vez que el Gobierno central nos da más por saco. Los catalanes aportamos mucho dinero al resto de España", dijo Teresa Cabanes, una barcelonesa de 53 años afincada en Santa Coloma de Gramanet.

Al calor del argumento de agravio financiero que abandera CiU, partido nacionalista tradicionalmente moderado, se ha unido Esquerra Republicana, con una postura proindependecia más radical, y parece que algunos miembros del Partido Socialista Catalán (PSC) mostraron su intención de acudir a la manifestación convocada por la "Assemblea Nacional Catalana" aglutinando distintos sentimientos de una población cansada ya de recortes.

"El pacto fiscal es el ejemplo más evidente y socialmente más transversal de esta transición nacional. Catalunya tiene suficiente energía interna para vivir mejor de lo que vive. Producimos suficientes recursos y suficiente riqueza para vivir mejor de lo que vivimos. No hay batalla más urgente ni reto más importante que la soberanía fiscal de nuestro país. Y más en estos momentos", afirmó el presidente de la Generalitat, Artur Más, en su discurso previo a la celebración de la Diada.

Pero el Gobierno central ha descabalado cualquier esperanza de negociación de un pacto fiscal con el que Mas pretende equiparar la gestión económica a la del País Vasco al afirmar en numerosas ocasiones que la prioridad del país ahora es otra.

"Vamos a ver si somos capaces de fijar prioridades. España tiene 5.600.000 españoles en el paro y 600.000 de ellos son catalanes. Cataluña tiene graves problemas de déficit y de desempleo y en este momento no toca, el lío, la disputa y la polémica", dijo Rajoy el lunes en una entrevista a la pública RTVE.

"Toca la unión y la colaboración. Toca crear empleo. Y lo que menos necesitamos son estas cosas. Si superamos esta situación, la Generalitat tendrá más dinero. No estamos en España para grandes algarabías", manifestó el presidente del Gobierno, que tiene prevista una reunión con el líder catalán el próximo 20 de septiembre.

"Es indudable que el sentimiento nacionalista catalán es algo que está metido bastante profundo en la historia de España y que la situación económica ha provocado un auge del nacionalismo (...) pero casi nadie, ni en España ni en Cataluña, creen que hay una mínima posibilidad de que el pacto fiscal salga adelante", afirma Carlos Barrera, director del master en Comunicación Política de la Universidad de Navarra.

La celebración de la manifestación de la Diada Nacional de Cataluña se produce semanas después de que la región solicitase al Gobierno central un rescate de 5.000 millones de euros ante la imposibilidad de financiarse en los mercados a tipos razonables y apenas días después de que la agencia de calificación Standard & Poor's rebajase a bono basura su rating precisamente con el argumento del enfrentamiento con Madrid.

Primavera Catalana

Las formaciones políticas independentistas están aprovechando lo que denominan una "primavera catalana" para presionar al gobierno autonómico con el fin de que haga suyas sus reivindicaciones históricas.

"La impresión es que se ha despertado una 'primavera catalana' (...) habrá que comprobar si esta primavera en la calle se traduce en una primavera en los hemiciclos y en las instituciones", dijo Alfred Bosch, diputado nacional por Esquerra Republicana.

"Veremos cómo se posiciona CiU, que ahora en cierta medida tiene la pelota. Puede elegir si se suma a esta efervescencia o se bate en retirada", dijo, agregando que la intención de su partido es avanzar hacia un plebiscito de independencia.

Con una tasa de paro del 22 por ciento de la población, por primera vez la mayoría de los 7,5 millones de catalanes - el 51 por ciento - estaría a favor de la independencia de España, según una encuesta del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat.

"Es como un matrimonio, ya no se aguanta más. Lo siento, o hay un cambio radical que no creemos que lo hagan o nos vamos. Yo pienso que esta vez se acabó. Hay gente de España que ha venido aquí y está viviendo en Cataluña y ya están hartos. Yo vengo con gente que son castellano-hablantes que vienen porque ya están hasta arriba, también ayudado por la crisis financiera", declaró Jauma Turra, que trabaja como administrador municipal en un ayuntamiento y viene a Barcelona desde la cercana localidad de Maresme.

"Somos habituales (...) estuvimos en las manifestaciones del 1977 y del 2010 y es evidente que esa supera sobradamente las otras dos", dijo tras Josep María Mallafre, un médico de 64 que acudió a la manifestación con su mujer.

Larga Batalla Con Adelanto Electoral en El Ambiente

Todos estos ingredientes marcarán la agenda política de Rajoy durante los próximos meses en una batalla que podría desembocar en la convocatoria de un adelanto electoral en Cataluña, que podría convertirse en una suerte de referéndum sobre el apetito independentista de una región donde el Partido Popular siempre ha conseguido un apoyo minoritario.

El PP catalán ve con preocupación el auge del movimiento independentista y estima que la estrategia de CiU pasa por convocar elecciones y utilizarlas como una suerte de referéndum.

"Desde el propio Gobierno de CIU se esta impulsando una estrategia de incrementar el independetismo (...) Su camino final es que el pacto fiscal sirva como excusa, cuando en Cataluña no hay una mayoría independentista", afirmó una fuente del PP catalán.

La deuda de Cataluña asciende a más de 45.000 millones de euros y el Gobierno es consciente de que la Generalitat necesita de su oxigeno para cubrir sus necesidades de financiación de 5.700 millones hasta final de año, pero un recrudecimiento de la tensión en las calles y el enrarecimiento de sus relaciones con la Generalitat podrían hacer saltar las alarmas.

"Hay que analizar el componente que tiene de posible desestabilización de España como país en un momento en el que al Gobierno le interesa muy poco", añade el profesor Barreda.

En apenas dos meses, el Partido Popular afronta dos importantes citas electorales en Galicia y País Vasco que serán una piedra de toque clave para un Partido Popular, que ha visto su popularidad erosionada rápidamente por los recortes y subidas de impuestos tras haber logrado la mayoría absoluta en las elecciones generales hace menos de un año.

"Es parte de un juego político de años. La única diferencia es que la crisis ha cambiado los porcentajes", afirmó Antonio Barroso, analista político de la consultora Eurasia.

Los comicios vascos, fijados para el 21 de octubre, podrían arrojar una importante victoria para los partidos de corte nacionalista tras la legalización de Bildu, lo que añadiría más presión si cabe al conservador Partido Popular. (Editado por Carlos Ruano, Feliciano Tisera y Emma Pinedo)

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