Europa vuelve a su problema original: Grecia

lunes 27 de agosto de 2012 13:23 CEST
 

Por Luke Baker y Deepa Babington

BRUSELAS/ATENAS, 27 ago (Reuters) - La crisis de deuda de la eurozona nació en Grecia. Casi tres años y dos rescates después, Europa debe decidir si da más ayuda al país o corta amarras con él.

A pesar de todas sus complejidades, los problemas de Grecia se resumen esencialmente en tres preguntas: ¿Puede volver a crecer? ¿Cuál es el tamaño de su deuda? ¿Cuándo será suficiente su crecimiento para pagar las deudas?

Planteado así de simple, uno podría preguntarse por qué los políticos tardan tanto en encontrar una solución. Pero como siempre, el problema es la letra pequeña, y en el caso de Grecia, la letra pequeña es especialmente minúscula.

Por eso, los esfuerzos continuos de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo y del Fondo Monetario Internacional - conocidos como la "troika" - para resolver el crecimiento de Grecia a largo plazo y las perspectivas de reducción de la deuda son tan decisivos.

Todo el mundo, desde la canciller alemana, Angela Merkel, al presidente del BCE, Mario Draghi, y el primer ministro, Antonis Samaras - que ha pedido dos años más para cumplir con los objetivos de recortes - esperan ansiosos el resultado del informe de la "troika", que se espera para finales de septiembre o principios de octubre.

Si concluye que Grecia se está moviendo en la dirección adecuada y que el potencial para crecer y reducir su deuda está mejorando lentamente, todo el mundo respirará aliviado, aunque siga habiendo muchos obstáculos.

Si, como parece más probable dado lo que se oye de responsables comunitarios, determina que Grecia no está haciendo suficiente y que no hay una perspectiva realista de conseguir cortar sus deudas en la próxima década, entonces puede que llegue el momento de la verdad.

Ante los planes para que los fondos de rescate y el BCE protejan a España e Italia interviniendo para reducir sus costes de financiación, podría parecer perverso permitir que Grecia se estrellase y saliera del euro, desatando una oleada de contagio que podría impulsar la crisis a otros niveles.   Continuación...