31 de mayo de 2012 / 18:38 / en 5 años

La crisis fuerza a Merkel a revisar los tabúes del euro

* Cae el euro, los problemas de bancos españoles suben la presión en Alemania

* Su oposición a las eurobonos, el FPR para los bancos sigue fuerte

* Berlín alude a flexibilidad sobre objetivos de déficit, inflación

Por Noah Barkin

BERLÍN, 31 may (Reuters) - ¿Hasta dónde está preparada para llegar Alemania para salvar la eurozona?

Con el futuro de Grecia en la moneda única en duda, España luchando por poner en orden sus debilitados bancos y el propio euro en caída libre, la pregunta que ha preocupado a los que llevan dos años asistiendo a la crisis vuelve a estar en el punto de mira como nunca antes.

Como en otros momentos decisivos durante la crisis, hacerse una idea clara de las intenciones de Berlín es difícil.

La canciller Angela Merkel, que parece cada vez más aislada desde la victoria del socialista François Hollande en las elecciones presidenciales francesas, no ha mostrado sus cartas antes de la cumbre de la UE que se celebrará dentro de un mes.

Mucho dependerá del resultado de las elecciones griegas el 17 de junio, en las que una victoria de la izquierda radical podría catapultar al grupo a un abismo aún mayor, forzando a Merkel y sus socios a decidir si pueden lidiar con una salida griega y el contagio que eso conllevaría.

Pero en medio de la incertidumbre, Merkel y sus asesores han dado señales que ayudan a descifrar cuáles de las “líneas rojas” para Alemania en la lucha contra la crisis son de verdad infranqueables, y dónde podría mostrarse flexible el reacio pagador principal europeo en las semanas cruciales por venir.

La propia Merkel indicó el jueves en una rueda de prensa en Stralsund, en la costa del mar Báltico, que Europa no puede permitirse excluir ninguna idea mientras lucha por evitar una ruptura catastrófica que podría sacudir los mercados y las economías de todo el mundo.

“Tenemos que pensar en cómo avanzamos en el horizonte de los próximos cinco a diez años. Y si estamos encontrando tabúes nuevos constantemente, no funcionará”, dijo Merkel.

Lo que parece claro es que los acontecimientos de los últimos meses han hecho sonar las alarmas en Berlín.

El euro ha caído a mínimos de dos años, España se ha visto obligada a nacionalizar su cuarto banco más grande y la Administración del presidente estadounidense Barack Obama hace llamadas cada vez más acuciantes a que los parlamentarios europeos actúen con rapidez.

Esto ha obligado a las autoridades alemanas a pensar de forma más abierta en nuevos pasos para frenar la crisis.

Ya no se considera que baste un “pacto de crecimiento ligero” que reasigne fondos europeos existentes a nuevos proyectos y dé un papel mayor al Banco Europeo de Inversiones en el fomento de inversiones en países del euro en problemas para tranquilizar a los nerviosos mercados.

Un alto cargo alemán cercano a Merkel dijo a Reuters que hace falta tomar otros pasos porque un pacto semejante sería en gran parte “cosmético” y tendría poco efecto en países como Grecia y España que luchan con economías en contracción y un desempleo al alza.

“Tenemos crecimiento más alto de lo esperado, y ellos tienen una recesión más profunda de lo esperado”, dijo. “Todo llevará a que nos digan, tenéis que dar algo de alivio, necesitamos más tiempo”.

COMPROMISO FRANCOALEMÁN

La Comisión Europea dijo el miércoles que estaba dispuesta a dar a España un año más para reducir su déficit al límite europeo del 3 por ciento si Madrid presenta un plan presupuestario creíble para los próximos dos años.

Hollande presionará a Merkel en la cumbre de junio para que ofrezca una flexibilidad similar a otros países de la eurozona afectados por la recesión, según dijo esta semana a Reuters Philippe Aghion, economista de Harvard y asesor del presidente galo.

Un compromiso francoalemán en este aspecto parece posible.

Sin embargo, la otra gran campaña de Hollande -emitir bonos conjuntos de la eurozona- parece destinado a fracasar dada la dura oposición de Alemania y sus aliados en el norte de Europa.

Otra línea roja para Berlín es utilizar fondos del Fondo de Rescate Permanente, que entrará en vigor en julio, para recapitalizar directamente bancos en problemas.

Alemania también es reacia a otras propuestas de ayuda a bancos con dificultades, como la creación de una “unión bancaria” que incluiría un fondo de depósitos de garantías y un sistema bancario transfronterizo de resolución. (Escrito por Noah Barkin; Traducido por Cristina Fuentes-Cantillana en la Redacción de Madrid)

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