RPT-ENFOQUE-Valencia, espejo más cruel de la realidad española

jueves 3 de mayo de 2012 10:44 CEST
 

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Por Carlos Ruano y Julien Toyer

VALENCIA, 2 may (Reuters) - "¿Os gusta el aeropuerto del abuelo?" preguntaba ante las cámaras a sus nietos el entonces presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra, en la inauguración en marzo de 2011 de un aeródromo fantasma, nunca visitado por un avión y edificado sobre un gigantesco terreno yermo de la provincia valenciana.

Con dos de las tres entidades de crédito regionales intervenidas por el Estado por falta de viabilidad y una deuda reconocida de 20.500 millones de euros (el 19,9 por ciento de su PIB), Valencia refleja los excesos autonómicos y muchos de los males que han llevado al país a incumplir de lejos los ajustes de déficit exigidos por Bruselas y a ser mirado con recelo en los mercados internacionales.

"La gestión de la cosa pública ha sido lamentable, cuando no indecente. La corrupción en Valencia es mítica, pero es mucho peor la mala gestión por no saber llevar una comunidad como una empresa", resume Vicente Peiró, abogado valenciano que representa a 35 pequeñas empresas de material hospitalario a las que la región adeuda 350 millones de euros.

La frase del político que promovió el aeropuerto de Castellón, imputado por presuntos delitos fiscales, tráfico de influencias y cohecho, ilustra una cultura que durante la última década alimentó excesos faraónicos y millones de folios en investigaciones por supuestas ilegalidades.

La misma región que hasta hace poco presumía de ser un referente de modernidad y prosperidad, que albergó orgullosa la exclusiva Copa América de Vela o que es vista en todo el mundo por el costoso circuito urbano de Fórmula Uno, pasa frío en aulas públicas sin calefacción por falta de pago, acumula retrasos multimillonarios en el pago a proveedores y se ve obligada a aplicar duras recetas de austeridad y a dejar obras inacabadas.

"Hemos visto un derroche de dinero público injustificable a mayor gloria política de determinados individuos () Ahora se ha visto que es insostenible y el Aeropuerto de Castellón es el ejemplo paradigmático, es un símbolo del derroche y de la sucesión de despropósitos de la región", explica a Reuters Ignacio Blanco, diputado y portavoz económico de Esquerra Unida en Valencia, un grupo que lleva una década oponiéndose a obras "sin ningún interés social".

Blanco se refiere no sólo al aeropuerto sin aviones sino también al deficitario parque de atracciones Terra Mítica en Benidorm, a la Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia, cuyo coste el Tribunal de cuentas regional cifró en 1.300 millones de euros, o al "Hollywood" alicantino de Ciudad de la Luz. Todas ellas consideradas infraestructuras a día de hoy infrautilizadas y con elevados costes de mantenimiento.   Continuación...