VALORES CALIENTES ESPAÑA- ACS y Sacyr se hunden, preocupa deuda

lunes 23 de abril de 2012 13:04 CEST
 

MADRID, 23 abr (Reuters) - Las constructoras españolas ACS y Sacyr encabezaban las pérdidas de la bolsa española el lunes con un descenso de un 10 por ciento, ante la inquietud de los inversores por unos elevados niveles de deuda y la posibilidad que la caída de la acción pueda hacer saltar las garantías de los accionistas de las compañías.

"Me da la sensación de que finalmente la gente se ha dado cuenta de que las empresas están muy endeudadas y que además hay una gran correlación entre ellas, como se ha visto en el caso 'ACS-Iberdrola'", dijo un operador.

Además, analistas observan que pesa sobre la cotización la publicación el lunes por parte del diario web Vozpopuli de una información que apuntaba que accionistas de ACS, los empresarios Alberto Alcocer y Alberto Cortina, han tenido que poner garantías adicionales para evitar la ejecución de sus paquetes accionariales por la caída de la acción de ACS.

"Ha salido un artículo en Vozpopuli que afirma que podrían ejecutarse garantías de los accionistas. La deuda es la misma que cuando ACS cotizaba a 23 euros, pero el mercado está interpretando negativamente la operación de venta de una participación de Iberdrola, aunque les ha permitido liberar garantías, desbloquear liquidez y tiene sentido desde el punto de vista financiero", dijo un analista del sector que pidió el anonimato.

A las 12.53 horas ACS se dejaba un 9,39 por ciento a 13,6 euros y Sacyr un 9,57 por ciento a 1,446 euros por título, mientras el Ibex caía un 2,8 por ciento.

La semana pasada, ACS dio un giro en su estrategia en Iberdrola al vender con minusvalías de 540 millones un 3,7 por ciento del capital de su participada acuciada por la deuda y los costes asociados a la financiación de la participación en la eléctrica.

"Hay muchas empresas en el Ibex que pensábamos que eran una parte sólida de la economía y ahora vemos que están muy endeudadas y esto es un factor de riesgo", agregó el operador.

ACS conserva una participación del 14,85 por ciento de Iberdrola tras la venta de la semana pasada y acumula una deuda financiera de más de 9.000 millones de euros sin contar con los 3.700 millones pendientes de pago en activos que pretende vender.

"Se está descontando un escenario fatalista en el que los accionistas puedan ver como les ejecutan garantías. Hay mucho nerviosismo", añadió otro analista.   Continuación...