Banco Santander firma código de buenas prácticas bancarias

miércoles 14 de marzo de 2012 12:22 CET
 

MADRID, 14 mar (Reuters) - Banco Santander anunció el miércoles su adhesión al código de buenas prácticas aprobado por el Gobierno el viernes pasado y que contempla en última instancia la dación en pago para los que no puedan afrontar los créditos hipotecarios en determinados supuestos.

La normativa, publicada el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece la adhesión voluntaria de las entidades financieras al código, que tiene como objetivo aliviar la situación económica y social de las familias que se encuentran dentro del denominado umbral de exclusión.

La mayoría de las entidades bancarias consultadas por Reuters tras la aprobación de la normativa en Consejo de Ministros habían dicho que estudiarían el código y no quisieron confirmar si lo suscribirán.

De hecho, la patronal bancaria española (AEB) advirtió el mismo viernes al Ejecutivo de que las entidades ya estaban asumiendo "funciones contra la exclusión que corresponden a las administraciones públicas", en lo que fue entendido como una crítica a la norma, que a pesar de ser voluntaria, se convierte en obligatoria una vez que las entidades se adhieren a la misma.

Santander explicó el miércoles que adicionalmente al código mantiene la iniciativa que lanzó a finales de julio del año pasado, que consiste en otorgar una moratoria del pago de capital durante tres años, sin modificar las condiciones financieras y permitiendo el alargamiento del plazo, a aquellas familias que hayan visto reducidos sus ingresos o en las que uno de los miembros esté en paro.

El plan contempla como primera medida un plan de reestructuración de la deuda del cliente, en segunda instancia ofrece una quita de la misma y en último lugar la dación en pago o la entrega de la vivienda para saldar la deuda.

En líneas generales, se podrán acoger a esta medida las familias que tengan únicamente la vivienda hipotecada, que todos sus miembros estén en paro y su cuota hipotecaria exceda el 60 por ciento de sus ingresos.

Pero además, el valor de su vivienda no podrá superar los 200.000 euros en una ciudad como Madrid, un baremo que se va reduciendo dependiendo del tamaño del municipio hasta los 120.000 euros en localidades de menos de cien mil habitantes.

En España hay un millón y medio de familias con todos sus miembros en paro, y muchas de ellas no pueden pagar sus hipotecas. (Información de Jesús Aguado; editado por Jose Elías Rodríguez)