B. Valencia regresa a bolsa con caída del 18% tras intervención

jueves 24 de noviembre de 2011 09:30 CET
 

MADRID, 24 nov (Reuters) - Banco de Valencia volvió a cotizar el jueves con una caída del 18 por ciento, tras ser intervenida la entidad esta semana por el Banco de España y anunciar posteriormente un déficit de provisiones de al menos 562 millones de euros.

El Estado español dijo el lunes que aportaría a través del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) 1.000 millones de euros en capital y una línea de crédito de 2.000 millones para garantizar la liquidez de Banco de Valencia, el primer banco intervenido en España durante la crisis, que ya ha visto la intervención de tres cajas de ahorros y la nacionalización de otras tres.

"Creemos que el déficit de 562 millones reducirá el valor en libros de Banco de Valencia desde 1.282 millones a junio hasta Eur 720 millones de euros, lo que corresponde a un precio por acción de 1,45 euros por acción", dice Espirito Santo.

"No obstante, aún no conocemos otro punto importante (...) a qué precio (por acción) va a inyectar el FROB los 1.000 millones de euros", añadió.

A las 09.27 horas, las acciones de Banco de Valencia caían un 18,25 por ciento a 0,605 euros.

El pinchazo del Banco de Valencia --participado en un 27 por ciento por Banco Financiero y de Ahorros (BFA)-- ha puesto de relieve una vez más el desolador paisaje económico del Levante español, un paradigma perfecto del largo desierto que atraviesa la economía española por el pinchazo del boom de la vivienda.

Los administradores de la entidad nombrados por el FROB dijeron el miércoles que su déficit de provisiones ascendía a 31 de marzo de 2011 a unos 562 millones de euros en términos brutos para afrontar los riesgos crediticios inmobiliarios, una cifra que podría revisarse al alza tras el análisis de toda la cartera crediticia.

Este saneamiento se cargará contra resultados, lo que haría evaporarse los beneficios de 16,7 millones que dijo tener el banco en los resultados a junio, presentados cuando aún estaba en manos de sus antiguos gestores.

La situación de la región, que tras años de crédito desbordante y un crecimiento urbanístico que no parecía tener fin experimenta ahora caídas acusadas del precio de la vivienda y el consiguiente deterioro de su banca, ha dejado ya en manos del Estado la Caja de Ahorros Mediterráneo, un ejemplo de los malos augurios para el banco levantino.   Continuación...