Si los alemanes son tercos con el euro, culpen a los años 20

jueves 10 de noviembre de 2011 18:33 CET
 

* Hiperinflación 1920 se gravó a fuego en la psique alemana

* Suicidio político para el líder que erosione la independencia del banco central

* Pocas posibilidades de que Alemania permita al BCE ser prestamista de último recurso

Por Stephen Brown

BERLÍN, 10 nov (Reuters) - Cualquier con edad suficiente parar recordar la República de Weimar sería solo un niño cuando la hiperinflación se llevó por delante los ahorros en 1921-24, pero esa calamidad se quedó tan grabada en la memoria colectiva de Alemania que aún moldea su mentalidad sobre el euro.

Líderes extranjeros urgen a Alemania que relaje su resistencia a que el Banco Central Europeo se convierta en "prestamista de último recurso" e imprima dinero para resolver la crisis de deuda soberana que puede salvarlos a todos: Alemania no se inmuta.

La canciller Angela Merkel puede haber cedido en posiciones no negociables en el pasado en muchos aspectos relacionados con la crisis de deuda, pero a menos que sea una suicida política, hay una línea que no cruzará: en el papel independiente del banco central.

"No debemos olvidar que el gobierno alemán tiene elecciones en 2013 y que la señora Merkel tiene que considerarlas", dijo el economista Manfred Neumann. "Ella no puede ganar si se la ve muy débil en el contexto del euro, y ya ha hecho un montón de concesiones".

Para entender por qué sería una concesión que iría demasiado lejos, uno puede rebuscar entre los puestos de numismática de los rastros y tenderetes turísticos en Berlín, donde se consiguen curiosos billetes de banco de los años 20 con denominaciones de cientos de millones e incluso billones de marcos por unos pocos euros.   Continuación...