RESUMEN-G20 presionará Europa por solución a crisis de deuda

lunes 18 de junio de 2012 18:06 CEST
 

* Riesgos de ruptura euro ceden pero mercados siguen
nerviosos
    * Obama se reunirá con Merkel y otros líderes europeos por
crisis
    * Llega Putin, foco en la violencia en Siria
    * Flexibilidad Alemania en plan rescate Grecia es limitada

 (Agrega citas, detalles y firma de autor)
    Por Stella Dawson y Gernot Heller
    LOS CABOS, México, 18 jun (Reuters) - Líderes mundiales
presionarán el lunes a Europa en la cumbre del G20 para que
trace una estrategia de largo plazo que salve al euro y acabe
con la tormenta financiera, luego de que la victoria electoral
en Grecia de los partidos a favor del rescate no lograra calmar
a los mercados financieros.
    El presidente estadounidense, Barack Obama, habló con
líderes europeos tras los comicios griegos y pidió reunirse con
ellos este lunes por la tarde, en un reflejo de cuánto le
preocupa que se profundice la crisis y que eso afecte la frágil
recuperación de la economía norteamericana, a pocos meses para
las elecciones.
    Además mantendrá conversaciones separadas con la canciller
alemana Angela Merkel, que como líder de la mayor economía
europea enfrenta una enorme presión para tomar medidas rotundas
a fin de resolver la crisis que lleva más de dos años.
    Resguardados por barcos de la marina mexicana y soldados en
las playas y carreteras, los líderes del Grupo de los 20 (G20),
que reúne a las mayores economías industrializadas y emergentes,
 iniciaron dos días de reuniones en el balneario de Los Cabos
para priorizar el crecimiento y la creación de empleos como una
manera de impulsar a la desacelerada economía mundial.
    Europa acordará adoptar "todas las medidas políticas
necesarias" para mantener a la zona del euro estable e intacta y
se instará a los países del bloque a buscar formas de romper el
"círculo de retroalimentación" entre gobiernos y bancos, dijo
una fuente del G20 citando un borrador del comunicado final de
la cumbre.
 
       
    
    
    
    La creciente violencia en Siria y el riesgo de colapso del
plan de paz impulsado por Naciones Unidas también estarán sobre
la mesa cuando Obama se reúna el lunes con el mandatario ruso,
Vladimir Putin, al margen de la cumbre. 
    Las dos super potencias están en desacuerdo sobre el
armamentismo de Siria y las sanciones de las Naciones Unidas.
    
    REACCION A GRECIA
    El progreso de Europa hacia soluciones duraderas para la
crisis de deuda será el punto central cuando los líderes del G20
celebren su sesión inaugural sobre la economía global.
    Aunque la estrecha victoria del partido conservador Nueva
Democracia en las elecciones de Grecia alivió las preocupaciones
de una pronta salida del país de la zona euro, no logró calmar
mucho a los mercados financieros.
    El euro cayó de un máximo de un mes frente al dólar y los
rendimientos de los bonos españoles se dispararon por arriba del
7 por ciento a su nivel más alto desde la creación de la moneda
única en 1999.
    El primer ministro británico, David Cameron, que lleva las
riendas de la mayor economía europea fuera de la zona euro, se
preparaba para advertir a los líderes del bloque que enfrentan
un "estancamiento perpetuo" sin nuevas medidas audaces y para
llamar a los bancos centrales a proteger a la economía global.
    "No podemos permitir que los bancos centrales del mundo se
queden al margen si queremos lograr el crecimiento que
necesitamos", se aprestaba a decir Cameron, de acuerdo con
extractos de su discurso difundidos antes de su participación.
    Por su parte Merkel, que aterrizó temprano el lunes por la
mañana en Los Cabos, enfrenta presiones para tomar medidas más
fuertes pero ha rechazado las propuestas de lanzar bonos
conjuntos de la zona euro y la creación de una "unión bancaria"
en Europa con garantías transfronterizas de depósitos.
    Alemania ha enviado señales de que estaría dispuesta a darle
más tiempo a Grecia para poner su déficit bajo control, pero no
está cediendo en la sustancia de los estrictos recortes
presupuestarios y reformas estructurales que Atenas prometió
implementar a cambio de los dos rescates sucesivos del FMI y la
Unión Europea que, combinados, suman 240.000 millones de euros.
    Merkel dijo el lunes a reporteros que el nuevo gobierno
griego debe cumplir los compromisos hechos con los prestamistas
internacionales y que cualquier relajamiento en los compromisos
de reformas acordados sería inaceptable. 
    Eso podría poner a Merkel en trayectoria de colisión con el
ganador de la elección Griega, Antonis Samaras, que hizo campaña
prometiendo renegociar algunos elementos del rescate y reiteró
esa postura el lunes.
    David Mackie, un economista de JPMorgan, dijo que espera que
los gobiernos europeos en última instancia fueran obligados a
acordar una "reestructuración agresiva" de los préstamos que ya
han otorgado a Grecia para ayudar al país a volver al camino
sustentable.
    
    HOJA DE RUTA
    Merkel ha repetido varias veces que no hay soluciones
rápidas a la crisis y, en cambio, está llevando a otros líderes
europeos a acordar una hoja de ruta hacia una mayor integración
fiscal que implicaría ceder soberanía sobre los presupuestos a
Bruselas y dar más poder al Parlamento Europeo.
    Pero sus contrapartes, sobre todo el nuevo presidente
francés Francois Hollande, tienen dudas sobre la transferencia
de poderes en política fiscal, y parece poco probable que Europa
alcance un "gran acuerdo" que devuelva seguridad a los mercados
en una cumbre de líderes europeos prevista para el fin de junio.
    El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick dijo que es
"un momento absolutamente crítico" y advirtió a Europa que no
desperdicie esta oportunidad para tomar una acción decisiva.
    "Estamos esperando que Europa nos diga qué va a hacer", dijo
Zoellick el domingo en una reunión con empresarios al margen de
la cumbre del G20.
    La crisis de deuda de Europa ha mostrado la necesidad de que
el Fondo Monetario Internacional (FMI) tenga más recursos para
enfrentarla. 
    Los líderes de las mayores economías del mundo se aprestan a
ratificar sus promesas de realizar nuevos préstamos por 430.000
millones de dólares al FMI, aunque algunos países emergentes
están frustrados con el lento avance para lograr más poder en el
organismo multilateral. 
    Se espera que los dirigentes del G20 también adopten un Plan
de Acción Los Cabos, con el compromiso de promover el
crecimiento económico y la creación de trabajos, de invertir en
infraestructura e impulsar el comercio, pero apegándose a sus
promesas de reducir los déficit presupuestarios.

 (Reporte adicional de Lesley Wroughton y Tetsushi Kajimoto, Jan
Strupczewski en Bruselas, Jason Lange en Washington y Benjamin
Kang en Pekín. Traducido por Pablo Garibian)