La banca española, contraria a la reforma de la ley hipotecaria

martes 26 de febrero de 2013 17:00 CET
 

MADRID (Reuters) - Durante más de un siglo, el derecho español decreta que si una persona pide un préstamo para comprar una vivienda, sólo puede ser liberado de la deuda cuando devuelve el capital. Ni la muerte cancela la deuda.

El país está entrando en un nuevo año de recesión y en este entorno los llamamientos a favor de una relajación del sistema están creciendo, pero los bancos temen que esto dañe su acceso al dinero.

Valga el ejemplo de Francisco Lema, un albañil parado de 36 años, que llevó a su hija de 8 años al colegio el 8 de febrero y volvió al piso que alquila con su familia en Córdoba. La vivienda que él mismo construyó fue embargada por el banco y Lema quedó con una deuda hipotecaria de 22.000 euros que solicitó para comprar los materiales de construcción, según María José Vadillo, una amiga de la familia, que colabora con la campaña 'Stop Desahucios Córdoba'.

Los padres de Lema, que habían sido los avalistas de una parte del préstamo, ahora tienen dificultades para efectuar los pagos correspondientes, dijo Rafael Blázquez, otro miembro del grupo Stop Desahucios.

A su vuelta al piso, la esposa de Lema encontró su cadáver en la calle, cubierto con una sábana.

Todo apuntaba a un suicidio, dijo una portavoz policial. Un testigo relató que Lema se había tirado desde el balcón. Su esposa no quiso ser entrevistada.

De los dos bancos involucrados en el caso, uno de ellos, Kutxabank, confirmó que Lema tenía una hipoteca con su filial. La otra, Caja3, no respondió a las consultas efectuadas.

Algunos activistas y fuentes policiales confirmaron que Lema es una de cuatro personas que se han suicidado este mes en España como consecuencia de los desahucios y la carga de la deuda.

"Aquí hay un sistema de ejecución de hipotecas muy duro", dijo José García Montalvo, profesor de economía de Universitat Pompeu Fabra. "La ley es brutal, es muy clara y no se puede interpretar", agregó.   Continuación...

 
Durante más de un siglo, el derecho español decreta que si una persona pide un préstamo para comprar una vivienda, sólo puede ser liberado de la deuda cuando devuelve el capital. Ni la muerte cancela la deuda. En la imagen de archivo, un empleado de Bankia habla por teléfono mientras miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) protesta dentro de la oficina de la caja nacionalizada, en Madrid, el 26 de octubre de 2012. REUTERS/Andrea Comas