Aumentan las monedas de euro falsificadas descubiertas en 2012

lunes 11 de febrero de 2013 18:32 CET
 

BRUSELAS (Reuters) - Puede que la reputación del euro haya sufrido un revés en los tres años de crisis de deuda, pero la moneda única europea sigue siendo popular entre los falsificadores.

La cantidad de monedas de euro falsas retiradas de circulación aumentó en un 17 por ciento en 2012, con un valor de cambio de al menos 290.000 euros, según dijo el lunes en un comunicado la Comisión Europea.

Unos 531.000 billetes se retiraron de circulación el año pasado, según el Banco Central Europeo, que no dio una valoración de la cantidad marcada en los billetes.

En torno al 80 por ciento de las monedas fraudulentas eran de dos euros, mientras que los billetes de 20 y 50 son los más falsificados.

La Comisión propuso la semana pasada aumentar las sanciones contra falsificadores al introducir una pena mínima de seis meses de cárcel en los casos graves.

Las nuevas penas se aplicarían en toda la Unión Europea para remediar las dispares políticas contra falsificación que existen ahora en todos los estados miembros.

"Una moneda compartida por 17 países y 330 millones de personas es un objetivo atractivo para los delincuentes", dijo Algirdas Semeta, comisario a cargo de combatir el fraude. "Así que debemos asegurarnos de que el crimen no compensa".

La Comisión ya tiene varias medidas en vigor para combatir la falsificación de euros, incluyendo la aplicación de la ley, legislación y técnicas de análisis. La nueva propuesta introduciría nuevas herramientas de investigación que los estados miembros podrían emplear para combatir y rastrear a los falsificadores.

Se estima que en todo el mundo circulan 929.000 millones de euros en billetes y monedas.

 
Puede que la reputación del euro haya sufrido un revés en los tres años de crisis de deuda, pero la moneda única europea sigue siendo popular entre los falsificadores. En la imagen de archivo, billetes de euro vistos en una fotografía tomada en Praga, el 21 de enero de 2013. REUTERS/David W Cerny