Volvo advierte de un primer trimestre difícil tras caer sus ganancias

miércoles 6 de febrero de 2013 12:00 CET
 

ESTOCOLMO (Reuters) - El fabricante de camiones Volvo advirtió de un difícil comienzo para 2013, después de que una débil demanda en sus principales mercados dejara sus fábricas funcionando a media velocidad, lo que lo llevó a reportar una caída mucho mayor que la prevista de sus ganancias del cuarto trimestre.

La sueca Volvo, que hace sólo unas semanas reclamó haber destronado a la alemana Daimler como el mayor fabricante de camiones pesados del mundo después de la formación de un emprendimiento conjunto con el grupo chino Dongfeng Motor Group,, dijo que los pedidos débiles a finales de 2012 significaban que el primer trimestre sería difícil.

"La rentabilidad se verá afectada una baja capacidad de utilización, alto niveles de gasto en investigación y desarrollo y costes asociados con el lanzamiento de nuevos productos", dijo el presidente ejecutivo Olof Persson en un comunicado.

"Sin embargo, esperamos que las condiciones de mercado mejoren gradualmente durante el transcurso de 2013, cuando el crecimiento económico en todo el mundo gane impulso", agregó.

Los fabricantes de camiones se han topado con tiempos más difíciles en los últimos trimestres ya que el profundo bajón económico en Europa y la baja actividad en América del Norte han pesado mucho sobre la demanda altamente cíclica por vehículos comerciales.

Las ganancias operativas de Volvo cayeron a 1.120 millones de coronas (unos 130 millones de euros) desde 6.960 millones de coronas hace un año, muy por debajo de la previsión promedio de 2.190 millones de coronas obtenida en un sondeo de Reuters a un grupo de analistas.

 
El fabricante de camiones Volvo advirtió de un difícil comienzo para 2013, después de que una débil demanda en sus principales mercados dejara sus fábricas funcionando a media velocidad, lo que lo llevó a reportar una caída mucho mayor que la prevista de sus ganancias del cuarto trimestre. En la imagen de archivo, el consejero delegado de Volvo, Olof Persson, durante una conferencia de prensa en Estocolmo, el 24 de julio de 2012. REUTERS/Erik Martensson/Scanpix