Las inmobiliarias aprietan a la banca en la renegociación crediticia

jueves 24 de enero de 2013 14:59 CET
 

MADRID (Reuters) - Las principales inmobiliarias españolas están intensificando negociaciones con la banca acreedora para tratar de conseguir acuerdos en los que compartan las fuertes pérdidas generadas por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria tras el fuerte proceso de saneamientos y ante las negras perspectivas del sector.

"Se están acelerando las negociaciones para tratar de atajar el problema inmobiliario tras el proceso de provisiones de los bancos y el riesgo de que las inmobiliarias acaben condenadas a la liquidación por no poder pagar unos créditos que superan con mucho el valor de los activos con los que están respaldados", explicó una fuente de una de las grandes inmobiliarias españolas.

Con pérdidas en el valor de los inmuebles de entre el 30 y el 40 por ciento y que se disparan hasta más del 80 por ciento, las inmobiliarias buscan acuerdos con los acreedores que reduzcan en similar porcentaje el dinero adeudado aprovechando que los bancos ya han cubierto con cargo a resultados esas diferencias.

"Hace un tiempo, las entidades trataban a toda costa de evitar provisiones, pero tras los decretos que imponían duros saneamientos que se han cargado contra resultados, lo normal es sacar cuanto antes de los balances unos créditos que consumen capital", explicó una fuente bancaria. "Máxime cuando las perspectivas del sector son malas (...) ya se renegociaron y refinanciaron créditos pensando que el sector se iba a recuperar y se ha visto que no es así".

Empeñado en limpiar un sector bancario contaminado por los excesos inmobiliarios, el Gobierno español ha obligado a las entidades a aumentar las coberturas sobre activos tóxicos en 84.000 millones de euros, en su mayor parte durante 2012.

El problema de las inmobiliarias cotizadas en España - incapaces de devolver créditos ante el hundimiento del mercado- se ha afrontado por parte de los bancos desde distintos frentes en los últimos años, pero gran parte de ellas están en suspensión de pagos o en procesos cercanos a la liquidación convirtiéndose en los auténticos ángeles caídos del mercado bursátil tras una década de ganancias estratosféricas.

En la que llegó a ser la mayor inmobiliaria nacional, Metrovacesa, los bancos optaron por desembarcar en el capital de la empresa canjeando la deuda por acciones, en una estrategia que se ha desvelado inútil con el tiempo, llevando a los propios bancos hace un mes a lanzar una opa de exclusión para liquidar los activos.

"Se ha visto ya que la fórmula utilizada en Metrovacesa no sirve, el coste de oportunidad juega un papel fundamental y si los créditos están provisionados, cuanto antes se cierre un acuerdo, mejor", dijo otra fuente bancaria.

A los problemas incuestionables de un sector que ha visto caer en picado la demanda de viviendas con una recesión y un paro sin precedentes en el país, se suma el hecho de tener que competir con el conocido como "banco malo", que para reflotar el sector bancario nacional ha aplicado haircuts medios del 45,6 por ciento en créditos inmobiliarios y del 63,1 por ciento en los activos traspasados por las entidades nacionalizadas y que presionará sobre los márgenes ya en muchos casos negativos de las inmobiliarias.   Continuación...

 
Las principales inmobiliarias españolas están intensificando negociaciones con la banca acreedora para tratar de conseguir acuerdos en los que compartan las fuertes pérdidas generadas por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria tras el fuerte proceso de saneamientos y ante las negras perspectivas del sector. En la imagen, un cartel de venta de pisos de protección oficial en el exterior de un edificio de casas en las afuerzas de Madrid, el 7 de diciembre de 2012. REUTERS/Susana Vera