Reyal negocia in extremis con la banca para evitar el concurso

miércoles 23 de enero de 2013 13:36 CET
 

MADRID (Reuters) - Reyal Urbis tuvo que salir el miércoles al paso de informaciones de prensa y dijo que continúa negociando con la banca acreedora para evitar un concurso de acreedores al que llegaría con una deuda total de unos 4.300 millones de euros.

El planteamiento sobre el que negocia con los acreedores parte de la base de un canje de activos por deuda o la transmisión de activos para su venta y pago a los acreedores. Además, dos fuentes que participan en las negociaciones, explicaron que posteriormente se produciría una disolución de la Reyal de hoy en otra, todavía cotizada, pero con un número limitado de activos.

"La idea es que se disuelva la sociedad actual y quede otra con tres o cuatro activos rentables", explicó una de las fuentes.

En todo caso, ambas fuentes dijeron que determinadas entidades acreedoras han mostrado una oposición frontal al proceso, por lo que la sociedad podría verse finalmente abocada a un concurso que provocaría un dilatado y complejo proceso de recuperación de créditos. El límite para las negociaciones es a mediados de febrero.

"Algunos bancos y fondos buitres se oponen a este acuerdo", explicó la segunda fuente.

En su comunicado a la CNMV, la inmobiliaria, que arrojó pérdidas a septiembre de más de 250 millones de euros, reconoció que ha propuesto a los bancos una reorganización societaria en la que transmitiría la práctica totalidad de activos y pasivos a una filial con la intención de venderlos posteriormente, aunque los bancos también podrían cancelar los créditos mediante dación en pago de los activos en la filial.

"Ésta (la filial) sería la encargada de gestionar la puesta en valor de dichos activos recibidos, para que los mismos puedan posteriormente enajenarse, y con el producto de dicha enajenación se cancelen las correspondientes financiaciones asociadas", dijo Reyal, que se encuentra en causa de disolución al contar con patrimonio negativo a 30 de junio de 2012.

Sobre la reconversión de la cotizada, Reyal -que se encuentra además en causa de disolución al contar con patrimonio negativo a 30 de junio de 2012- dijo que en la propuesta se contempla que la matriz Reyal Urbis mantuviera una actividad más reducida con algunos créditos que aún colgarían de esta sociedad tras ser refinanciados.

"Los términos de las financiaciones que permanezcan en Reyal Urbis serían objeto de modificación para ajustarlos al nuevo plan de negocio de Reyal Urbis tras la operación de segregación", dijo, añadiendo que por el momento no se contempla la exclusión de la sociedad de bolsa.

Entre los acreedores financieros, con los que Reyal tiene una deuda de unos 3.600 millones de euros, se encuentran Bankia (460 millones), Santander (550 millones), Royal Bank of Scotland (300 millones), el estatal Instituto Oficial de Crédito (220 millones), Popular (220 millones), BBVA (120 millones), Sabadell (75 millones), y numerosos bancos con cantidades menores.

Entre los acreedores ya no se encuentra Barclays, que tenía 450 millones de deuda y que habría vendido el préstamo a un "fondo buitre", según indicó una fuente conocedora del proceso.