La nieve podría volver a hundir a Reino Unido en recesión

lunes 21 de enero de 2013 19:44 CET
 

LONDRES (Reuters) - Una fuerte ola de frío golpeó a negocios y viajeros en Reino Unido por cuarto día consecutivo el lunes, amenazando con una nueva caída en recesión sin precedentes que podría descarrilar aún más los planes económicos del Gobierno británico.

Muchos intentaban llegar a sus trabajos mientras que aerolíneas y operadoras de trenes lidiaban con la nieve y hielo, y unas 3.000 escuelas permanecían cerradas, obligando a padres a quedarse en casa para cuidar a sus hijos.

Las cifras esta semana mostrarían que la economía se volvió a encoger en el cuarto trimestre de 2012. Las pérdidas de días laborales debido a la nieve en las fábricas y la construcción, sumado a caídas en las ventas en tiendas, bares y restaurantes, podría también dar un rendimiento negativo en el primer trimestre de 2013.

Aunque la economía se recomponga luego, dejaría al Gobierno con la necesidad de disipar temores de un crecimiento lento muy entrado el año próximo, con elecciones previstas para el año siguiente.

"En momentos en que las minoristas ya están bajo presión, un clima adverso que aleja a la gente de las tiendas es una muy mala noticia", dijo Richard Dodd del Consorcio de Minoristas Británicos, un organismo que representa a las principales cadenas del país.

"Dicho eso, hubiera sido mucho peor si hubiera pasado en Navidad", dijo Dodd.

Minoristas y trabajadores de una desierta calle Oxford, el principal destino de compras del centro de Londres, dijeron que los negocios sufren el impacto del clima desde el viernes.

Jay Gordon, gerente de una peluquería a poca distancia de la calle principal dijo que la mitad de sus clientes habían hecho cancelaciones durante el fin de semana, con un coste de entre 30 y 100 libras por cabeza.

"El sábado, tuvimos 15 ausencias. Es una pérdida de ingresos", dijo Gordon.   Continuación...

 
Una fuerte ola de frío golpeó a negocios y viajeros en Reino Unido por cuarto día consecutivo el lunes, amenazando con una nueva caída en recesión sin precedentes que podría descarrilar aún más los planes económicos del Gobierno británico. En la imagen de archivo, un avión de British Airways despega tras una nevada en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, el 21 de enero de 2013. REUTERS/Neil Hall