La economía de la eurozona sigue debilitándose, dice un miembro del BCE

domingo 20 de enero de 2013 18:05 CET
 

BERLIN (Reuters) - Peter Praet, miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), advirtió de que la economía de la zona euro sigue debilitándose, por lo que es necesario que los estados del bloque continúen con sus reformas.

Praet además minimizó los temores que apuntan a que las bajos tipos de interés podrían provocar un aumento de la inflación en Alemania.

En una entrevista publicada el domingo por el diario alemán Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, Praet sostuvo que, aunque los mercados financieros están ahora mucho más tranquilos, es demasiado pronto para decir que la crisis de la zona euro ha terminado, y aseguró que el bloque monetario no debe depender sólo del BCE.

"Lamentablemente, todavía estamos en una fase en que la economía en Europa se está debilitando (...) Hay algunos signos positivos, pero todavía no está claro si nos encontramos en un punto de inflexión", dijo Praet.

"El gran peligro es que los gobiernos y otros actores económicos se duerman en los laureles. Eso sería un trágico error y rápidamente revertiría los cambios positivos", agregó.

Praet destacó que las reformas han ido avanzando en la dirección correcta y sostuvo que los primeros resultados de esto ya se están viendo, sobre todo en Irlanda.

El consejero del BCE minimizó los temores inflacionarios, especialmente en Alemania, donde los precios de las propiedades están aumentando considerablemente. Economistas han pronosticado que la inflación podría elevarse hasta un 5 por ciento en los próximos años.

"No vemos esto en Alemania. No hay que olvidar que tenemos un mandato para proporcionar estabilidad de precios", dijo.

 
Peter Praet, miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), advirtió de que la economía de la zona euro sigue debilitándose, por lo que es necesario que los estados del bloque continúen con sus reformas. En la imagen, un periodista compara un billete nuevo de cinco euros con uno antiguo en Fráncfort el 10 de enero de 2013. REUTERS/Kai Pfaffenbach