Intel podría tener pocas opciones en su gran apuesta manufacturera

sábado 19 de enero de 2013 10:28 CET
 

SAN FRANCISCO (Reuters) - La decisión de Intel de gastar 13.000 millones de dólares en 2013 para desarrollar y construir futura tecnología de fabricación no ha sido bien recibida en Wall Street, pero podría ser necesaria si la compañía quiere permanecer por delante de sus rivales en los próximos años.

Las acciones del principal fabricante de microprocesadores se desplomaron casi un 7 por ciento el viernes, un día después de que los ejecutivos de la compañía anunciaran que aumentarían el gasto de capital de 2013 desde la ya abultada suma de 11.000 millones de dólares.

Algunos analistas criticaron la decisión, afirmando que agregar nueva capacidad debería estar lejos de la mente de Intel en un decreciente mercado de ordenadores personales. Un incremento en el gasto podría presionar aún más los márgenes y dejar a Intel con una mayor capacidad sin uso si las ventas de ordenadores personales siguen cayendo.

Pero otros creen que la principal prioridad de Intel debe ser conservar su ventaja tecnológica, un costoso pero necesario esfuerzo que podría inclusive compensar en el largo plazo con una mayor cuota de mercado.

Mejorar su tecnología también puede propiciar ahorros de costes, ayudando a salvaguardar los márgenes de Intel en momentos en que trata de alcanzar a sus rivales en telefonía inteligente y tabletas.

"Esa es la apuesta que están haciendo y lo han jugado todo", dijo la analista de Sanford Bernstein Stacy Rasgon. "Si se detienen, TSMC y Samsung cierran la brecha - y están perdidos", agregó.

De los 13.000 millones de dólares de gasto de capital de Intel para este año, 2.000 millones se destinarán a la expansión de una planta de fabricación en Oregon, donde los ingenieros trabajaran en un plan a largo plazo para fabricar microprocesadores en discos de silicio que miden 450 mm - aproximadamente el tamaño de una pizza grande.

Los otros 11.000 millones de dólares van hacia mejoras más inmediatas en la tecnología de fabricación de Intel, permitiéndole construir procesadores durante los próximos dos o tres años que midan solo 14 nanómetros (nm), y luego 10 nm.

Cuanto más estrechos, mayor es la cantidad de transistores que entran en un solo chip, mejorando el rendimiento.   Continuación...