La bolsa española cierra con caídas por las tomas de beneficios

miércoles 16 de enero de 2013 18:12 CET
 

MADRID (Reuters) - El Ibex-35 cerró el miércoles con caídas en un contexto de consolidación de las ganancias producidas en las sesiones previas, con los inversores tomando posiciones selectivas y algunos grandes valores limitando el retroceso con alzas puntuales.

"Hay una recogida de beneficios razonable después de la fuerte subida que estaba teniendo el mercado", dijo una operadora de Renta 4.

El Ibex-35 vio el miércoles un menor volumen que en las recientes sesiones de subidas, lo que consolida el reciente movimiento alcista.

"No sale todo lo que ha entrado (en los últimos días), eso es lo importante", añadió.

En un contexto más favorable para los activos de riesgo, el diferencial de la deuda española y alemana a 10 años, se mantenía al cierre bursátil en los 355 puntos básicos, 3 por encima de las últimas transacciones del martes.

El Tesoro español se dispone el jueves a colocar hasta 4.500 millones de euros en bonos y obligaciones en un mejor clima para la deuda periférica del euro que le ha permitido encarar con éxito las dos primeras subastas del año a tipos más bajos.

Un informe pesimista del Banco Mundial, que recortó sus previsiones para el crecimiento global como consecuencia de la evolución económica en los países desarrollados, lastró el sentimiento.

La organización supranacional pronosticó que el Producto Interior Bruto global crecerá un 2,4 por ciento este año, desde el 2,3 por ciento del 2012. En su anterior informe en junio, el banco preveía una expansión de un 3,0 por ciento para el 2013.

Adicionalmente, las perspectivas económicas para España, Grecia, Portugal e Irlanda empeoran para este año, según un sondeo.   Continuación...

 
El Ibex-35 cerró el miércoles con caídas en un contexto de consolidación de las ganancias producidas en las sesiones previas, con los inversores tomando posiciones selectivas y algunos grandes valores limitando el retroceso con alzas puntuales. En la imagen de archivo, un operador observa una pantalla de ordenador en la Bolsa de Madrid, el 25 de julio de 2012. REUTERS/Juan Medina