El Gobierno suprime el límite al déficit de tarifa eléctrica

miércoles 2 de enero de 2013 09:58 CET
 

MADRID (Reuters) - El Gobierno español ha suprimido los límites para el denominado déficit de la tarifa eléctrica, o diferencia entre los ingresos y los costes regulados del sistema, que fijaban un tope de 1.500 millones de euros en 2012 y un déficit cero en 2013.

"Esta medida permitirá iniciar el año 2013 en un escenario de equilibrio en el sistema (...) de manera que la orden por la que se fijan los peajes de acceso para el año 2013 establezca el presupuesto para ese año considerando exclusivamente los ingresos y costes previstos", dijo el Ejecutivo en un real decreto sobre la cotización de empleadas de hogar aprobado el sábado y publicado el lunes en el BOE.

El ministro de Industria, José Manuel Soria, reconoció recientemente que en 2012 el déficit tarifario se desviaría en 1.900 millones de euros, frente al techo de 1.500 millones que fijaba la ley.

Esta desviación se debe a la menor demanda de electricidad en medio de la crisis económica, el coste de las primas a las energías renovables y la asunción de costes extrapeninsulares que en principio se querían incluir en los presupuestos del Estado.

Con la eliminación de los topes existentes hasta ahora, se podrá titulizar todo el déficit que se genere a través del FADE.

El déficit de tarifa se considera hasta su titulación como deuda de las empresas eléctricas, que pesa en su balance y amenaza sus calificaciones de crédito.

Del total acumulado (más de 24.000 millones), están titulizados ya más de 17.000 millones, 14.577 millones por parte del FADE y 3.000 por las eléctricas, quedando algo menos de 7.000 millones en el balance de las cinco grandes empresas del sector.

 
El Gobierno español ha suprimido los límites para el denominado déficit de la tarifa eléctrica, o diferencia entre los ingresos y los costes regulados del sistema, que fijaban un tope de 1.500 millones de euros en 2012 y un déficit cero en 2013. En la imagen de archivo, torres de alta tensión en las afueras de Madrid, el 7 de marzo de 2011. REUTERS/Susana Vera