Los griegos recurren a la economía sumergida mientras crece la recesión

lunes 24 de diciembre de 2012 15:37 CET
 

ATENAS (Reuters) - La dietista griega Reggina sabía que tenía pocas opciones cuando su jefe le dijo que podía mantener su empleo en un centro sanitario sólo si accedía a recibir parte de su salario en negro.

Mientras Grecia se hunde más en la recesión y es casi imposible encontrar trabajo, accedió dócilmente el año pasado a recibir un salario de 160 euros en efectivo y 700 en negro, lo que permite a su empleador - en crisis - pagar menos a la Seguridad Social.

A sus 26 años, Reggina se ha sumado al creciente número de jóvenes que dependen de un trabajo informal para capear la crisis económica que ha dejado a Grecia con una tasa de desempleo juvenil del 56 por ciento, la más elevada de la eurozona.

"No es sólo una guerra psicológica, es un abuso", dijo Reggina, que al igual que otros no quiso dar su nombre completo por la naturaleza ilegal de su trabajo.

"Mi contribución a la Seguridad Social es más baja y no puedo obtener un crédito porque mi salario es muy bajo. Pero nos dicen que si hablamos de eso, perderemos nuestros trabajos".

Los datos sugieren que el trabajo informal en Grecia - que tiene una de las economías en peor estado de la eurozona - va al alza rápidamente, alimentado por empresas endeudadas que intentan ahorrarse las aportaciones al Estado y por la desesperación entre quienes buscan empleos.

En la primera mitad del año, los trabajadores de la economía sumergida representaban un 35 por ciento de los aproximadamente 30.000 nuevos empleos, según las comprobaciones del organismo SEPE que inspecciona las firmas, cinco puntos porcentuales más que en 2011. Más de la mitad de ellos eran griegos y el 41 por ciento, inmigrantes.

La mayoría de ellos eran empleados en el sector de la construcción o en negocios familiares como restaurantes, cafés, bares y tiendas. El número de autónomos en Grecia - otro indicador del aumento del trabajo sumergido - se sitúa ahora en el 31 por ciento de los trabajadores, dos veces la media de la eurozona, según el grupo de expertos con sede en Atenas IOBE.

"Cuando la recesión es tan profunda, los derechos laborales son de los primeros que se sacrifican", dijo el director de SEPE, Michalis Kandarakis.   Continuación...

 
La dietista griega Reggina sabía que tenía pocas opciones cuando su jefe le dijo que podía mantener su empleo en un centro sanitario sólo si accedía a recibir parte de su salario en negro. Mientras Grecia se hunde más en la recesión y es casi imposible encontrar trabajo, accedió dócilmente el año pasado a recibir un salario de 160 euros en efectivo y 700 en negro, lo que permite a su empleador - en crisis - pagar menos a la Seguridad Social. En la imagen, varias banderas griegas frente al Parlamento de Atenas el 6 de noviembre de 2012. REUTERS/Yorgos Karahalis