Japón es pesimista sobre la economía, pero dice que no empeorará

viernes 21 de diciembre de 2012 08:35 CET
 

TOKIO (Reuters) - El Gobierno de Japón mantuvo sin cambios su visión de la economía en diciembre, cortando una racha de cuatro meses de rebajas consecutivas -la secuencia más larga de este tipo desde la crisis financiera de 2008-2009-, pero advirtió que el entorno económico global permaneció mustio.

En su evaluación mensual de la economía, dijo que aunque la debilidad se mantendría por el momento, una recuperación de la cuarta recesión de Japón desde el 2000 se espera con la demanda interna apoyada por el gastos en reconstrucción tras el terremoto del año pasado y una mejora en la economía global.

El reporte viene un día después de que el Banco de Japón ofreció su tercera dosis de estímulo monetario en cuatro meses, en momentos en que se enfrenta a una creciente presión del próximo primer ministro nipón, Shinzo Abe, para una acción más decisiva para derrotar la deflación.

La evaluación prudente del Gobierno puede acumular aún más presión sobre el banco central para que adopte nuevas medidas de alivio. El banco indicó que podría fijar un objetivo de inflación más alto en su próxima reunión en enero, cuando un nuevo Gobierno estará en su lugar.

"Hay algunos puntos brillantes aquí y allá, pero en general, la economía sigue siendo débil y no podemos ser optimistas", dijo un funcionario de la Oficina del Gabinete a cargo de la elaboración del reporte en una evaluación cuidadosa de la tercera mayor economía del mundo.

"Las empresas, en especial los fabricantes, continúan operando en un entorno difícil y sus ganancias son débiles, con una caída en las exportaciones que pesa sobre la producción y la confianza empresarial", agregó.

El reporte advirtió que la incertidumbre persistente sobre la crisis presupuestaria del "abismo fiscal" estadounidense, los problemas de deuda de la zona euro y una desaceleración en China siguen siendo los principales factores de riesgo a la baja.

Las autoridades también están preocupados de que un sector manufacturero débil dañe a la economía en su conjunto con las empresas reduciendo los salarios y demorando la inversión, lo que mantendría la presión sobre el Banco de Japón para que ofrezca medidas adicionales de alivio.

Una corrección de la tendencia a la baja en la manufactura de equipo eléctrico y automóviles estaba detrás de una mejora en la evaluación de la producción industrial. Una tendencia a la baja en el consumo privado se ralentizó también y la visión fue revisada al alza por primera vez en siete meses.   Continuación...