Los sindicatos de Iberia trasladarían la huelga a enero

martes 11 de diciembre de 2012 16:42 CET
 

MADRID (Reuters) - Los sindicatos de Iberia han solicitado el martes un nuevo proceso de mediación en el conflicto que les enfrenta con la dirección de la aerolínea, anunciado una huelga a partir del próximo 7 de enero en caso de que no se llegue a un acuerdo.

"(Tomamos la decisión de) instar una nueva mediación ante el SIMA, con carácter inmediato (...) de no alcanzarse acuerdos con la compañía Iberia, interpondremos conflicto de huelga con fecha de inicio 7 de enero de 2013", dijeron en una nota de prensa los sindicatos ASETMA, CCOO, CTA-Vuelo, SITCPLA, UGT y USO.

Mientras tanto, Iberia, fusionada con British Airways en el grupo International Airlines Group, convocaba a los sindicatos a una serie de reuniones el jueves para intentar destrabar el conflicto.

"La compañía espera que, a partir de ahora, se agote la vía del diálogo antes de recurrir a medidas drásticas como la huelga que, con la simple convocatoria, causa un grave daño a la empresa y a los clientes", dijo Iberia en una nota.

La víspera, los sindicatos desconvocaron una serie de paros prenavideños en Iberia atendiendo a llamamientos del Gobierno y para evitar perjuicios para los pasajeros en esas fechas de elevada ocupación.

Los sindicatos ya habían advertido, tras fracasar un intento de mediación del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), de que podrían convocar paros en enero si Iberia continúa con su plan de reestructuración, que prevé el despido de 4.500 trabajadores.

El plan de Iberia contempla asimismo un recorte salarial de entre el 30 y 50 por ciento para los 15.500 empleados restantes y la puesta fuera de servicio de 25 de sus 100 aviones.

 
Los sindicatos de Iberia han solicitado el martes un nuevo proceso de mediación en el conflicto que les enfrenta con la dirección de la aerolínea, anunciado una huelga a partir del próximo 7 de enero en caso de que no se llegue a un acuerdo. En la imagen, varios aviones de Iberia en el aeropuerto de Madrid el 29 de noviembre de 2012. REUTERS/Susana Vera