26 de noviembre de 2012 / 16:33 / en 5 años

Cataluña no sería un obstáculo para la austeridad del Gobierno

El pulso secesionista en Cataluña es un quebradero de cabeza para Mariano Rajoy, pero es improbable que haga descarrilar las medidas de austeridad del Gobierno español, ya que la necesidad de los fondos de Madrid forzará a la región a cumplir con los recortes. Imagen del encuentro entre Rajoy (izq.) y el presidente catalán y líder de CiU, Artur Mas, celebrado el pasado 20 de septiembre en el Palacio de La Moncloa de Madrid. REUTERS/Andrea Comas

MADRID (Reuters) - El pulso secesionista en Cataluña es un quebradero de cabeza para Mariano Rajoy, pero es improbable que haga descarrilar las medidas de austeridad del Gobierno español, ya que la necesidad de los fondos de Madrid forzará a la región a cumplir con los recortes.

Aunque los partidos catalanes que respaldan un referéndum por la independencia controlan dos tercios del Parlamento autonómico tras las elecciones del domingo, Convèrgencia i Unió (CiU) perdió terreno y dependerá de acuerdos con otros partidos para seguir gobernando y aprobar los presupuestos.

El presidente catalán, Artur Mas, había convocado elecciones anticipadas tras solo dos años en el poder y abogado por la convocatoria de un referéndum sobre la independencia. Entre sus objetivos están negociar un nuevo sistema fiscal, ya que alega que el actual deja a Cataluña sin fondos que podría invertir en su propia economía.

El segundo partido más votado, el separatista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), podría intentar bloquear los planes de Mas de recortar los gastos para reducir el elevado déficit público, pero lo tendrá difícil, ya que el Gobierno de Rajoy ha rescatado la economía catalana en dos ocasiones este año.

Primero, la Generalitat recibió miles de millones de euros en créditos para pagar los salarios de funcionarios y a proveedores. Luego Mas pidió al Ejecutivo de Rajoy 5.000 millones de euros para cumplir con los pagos de la deuda.

“Cataluña está aceptando dinero del Gobierno central, y mientras sea ese el caso, el margen para una renegociación completa de su posición fiscal es pequeño”, dijo el analista de Nomura Silvio Peruzzo.

Cataluña es una importante región exportadora que supone una quinta parte de la economía española, pero es también una de las autonomías más endeudadas y tiene cerrados los mercados de capital.

Fue también la primera que aplicó duras medidas de austeridad para intentar recuperar el acceso a la financiación, y espera que Madrid le dé más control sobre sus finanzas.

Peruzzo dijo que el fervor independentista probablemente no desaparecería por completo, pero el fracaso de CiU a la hora de hacerse con la mayoría absoluta ralentizaría las cosas y pospondría cualquier convocatoria de un referéndum por la independencia.

La negociación sobre una posible coalición de gobierno en Cataluña será objeto de preocupación en las próximas semanas incluso aunque los analistas no esperan que la política de austeridad de CiU cambie de rumbo.

En cualquier caso, la independencia tardaría años en llegar, y además está la cuestión de que si se convirtiera en un nuevo estado, quedaría fuera de la Unión Europea. Esta situación es rechazada por los catalanes, ya que mientras que las encuestas reflejan un apoyo creciente a la independencia, las cifras caen drásticamente si se pregunta si lo harían si Cataluña quedara fuera de la UE.

Algunos esperan que el debate separatista pierda fuerza ante las preocupaciones sobre las finanzas de España y si pedirá un rescate internacional.

“Para los mercados financieros, el resultado no es tan malo, ya que la cuestión de la independencia pronto estará fuera de la mesa y la atención regresará a las medidas de consolidación fiscal y a si España pedirá un rescate”, dijo Philippe Gudin, economista de Barclays.

PREOCUPACIÓN SOBRE EL RESCATE

El Gobierno español ha retrasado pedir un rescate después de que el simple anuncio del Banco Central Europeo de que apoyaría la deuda de los países de la eurozona con problemas ayudó a reducir notablemente sus costes de financiación.

Pero aún sigue en niveles elevados. El próximo año España tiene unas necesidades potenciales de financiación de 250.000 millones de euros, incluyendo a las autonomías, por lo que los analistas dicen que es solo cuestión de tiempo que el Gobierno de Rajoy acabe pidiendo un rescate. Gudin afirmó que podría llegar antes de final de año.

Un creador de mercado de la deuda española también quitó importancia a las preocupaciones sobre Cataluña, y no cree que vaya a tener consecuencias sobre los inversores internacionales, que han comenzado a invertir nuevamente y de manera provisional en los bonos españoles.

“Las elecciones catalanas ya han pasado y no creo que los inversores internacionales estén pendientes más de este asunto. Las necesidades de financiación de España para el año que viene son algo importante de lo que estar pendiente y al entrar en 2013 si como se espera llega el rescate”, afirmó.

Cataluña afronta vencimientos de unos 6.000 millones de euros el año que viene, lo que supone que probablemente volverá a recurrir al Gobierno central.

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