El Ibex-35 cae por debajo de los 7.600 puntos lastrado por la banca

viernes 16 de noviembre de 2012 18:22 CET
 

MADRID (Reuters) - El Ibex-35 cayó el viernes a tono con las principales bolsas europeas lastrado por el preponderante sector bancario, en una jornada que en su tramo final estuvo marcada por el pesimismo llegado desde Estados Unidos tras negativos datos macroeconómicos.

En una jornada sin otras referencias macroeconómicas de calado, el viernes se conoció que la producción industrial estadounidense se resintió en octubre más de lo esperado debido al paso de la tormenta Sandy, y también se revisó a la baja este indicador correspondiente a septiembre.

Así, el mercado estadounidense no dio motivos para levantar cabeza a las bolsas europeas, afectado también por la negativa publicación de resultados del tercer fabricante mundial de ordenadores, Dell.

En Europa el fondo era de cautela, con declaraciones cruzadas entre las resistencias alemanas al programa de compra de bonos del BCE y las opiniones a favor de otros países, como Francia.

En este contexto, la prima de riesgo de la deuda española respecto al bono alemán, que ha registrado una lenta escalada en los últimos días, bajaba ligeramente a 455 puntos básicos (pb) desde los 461 pb del cierre bursátil anterior.

El Ibex-35 cedió un 1,39 por ciento a 7.588,2 puntos, mientras que el índice selectivo de las bolsas europeas cerró provisionalmente con un descenso del 0,95 por ciento.

En la semana, el selectivo español cayó un 0,63 por ciento.

Todos los valores bancarios cotizaron en rojo, a tono con el sector bancario europeo, que se dejó un 1,77 por ciento.

Los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, perdieron un 2,4 y un 2,52 por ciento, respectivamente.   Continuación...

 
El Ibex-35 caía el viernes a media sesión en mayor medida que el resto de las bolsas europeas lastrado por el preponderante sector bancario, mientras continuaba el pesimismo de los inversores por el "abismo fiscal" de Estados Unidos y la crisis europea. En la imagen de archivo, operadores en la bolsa de Madrid el 6 de agosto de 2012. REUTERS/Susana Vera