FADE anula una emisión de bonos por falta de demanda

miércoles 14 de noviembre de 2012 14:58 CET
 

MADRID (Reuters) - El Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico ha suspendido de momento la emisión que tenía prevista lanzar en los próximos días por falta de demanda en el mercado, dijo el miércoles una fuente financiera con conocimiento de la operación.

"Se ha cancelado la emisión del FADE. No hay demanda por el momento", dijo la fuente financiera que pidió el anonimato.

El lunes, el FADE celebró una reunión con bancos de inversión después de que en las últimas semanas se hayan realizado diversas ampliaciones de emisiones anteriores para colocar entre inversores privados bonos ligados al déficit de tarifa.

En los últimos días la prima de riesgo española ha repuntado desde los 422 puntos básicos del pasado día 6 de noviembre hasta el entorno de los 450 puntos donde que cotiza en la actualidad.

El déficit de tarifa es la deuda que se produce entre consumidores y eléctricas por la diferencia entre los costes y los ingresos regulados del sistem y cuyo cobro es garantizado por el Gobierno .

Este déficit asciende actualmente a más de 24.000 millones de euros y, hasta su titulización, se considera como deuda de las empresas y pesa en su balance.

Del total de 24.000 millones de euros de déficit tarifario, están titulizados ya 17.000 millones, 14.000 millones por parte del FADE y 3.000 por las eléctricas, quedando alrededor de 7.000 millones todavía en el balance de las cinco grandes empresas del sector.

Las emisiones del FADE compiten con las del Tesoro español al ser títulos avalados por el Estado español y el organismo público quiere aprovechar que España ha cubierto ya sus necesidades de financiación para el año 2012.

 
El Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico ha suspendido de momento la emisión que tenía prevista lanzar en los próximos días por falta de demanda en el mercado, dijo el miércoles una fuente financiera con conocimiento de la operación. En la imagen, un operador mira las pantallas de un ordenador durante una subasta de bonos en Madrid, el 8 de noviembre de 2012. REUTERS/Andrea Comas