La presión social de una España en huelga busca frenar la austeridad

miércoles 14 de noviembre de 2012 23:19 CET
 

MADRID (Reuters) - Millones de ciudadanos españoles celebraron el miércoles la segunda huelga general en ocho meses con un seguimiento desigual, algunos incidentes en la capital y la esperanza de que las protestas consigan reconducir las duras políticas de austeridad dictadas por la crisis.

La industria fue el principal sector económico afectado por una movilización convocada bajo el lema "Nos dejan sin futuro" y que por primera vez se celebró conjuntamente con Portugal, que al igual que España está en el ojo del huracán de la crisis de deuda de la eurozona.

"Si el Gobierno de España se arrodilla ante estas políticas de recortes impuestas por Berlín y además las sigue con entusiasmo, el pueblo español va a permanecer de pie", dijo Cándido Méndez, secretario general del sindicato UGT al final de una manifestación en Madrid con una afluencia que el otro sindicato mayoritario, CC.OO., cifró en más de un millón de personas.

En la sempiterna guerra de valoraciones, los sindicatos calificaron de "masivo" el seguimiento con un 77 por ciento de los trabajadores en activo - superior a su juicio a la de hace ocho meses -, mientras que el Gobierno minimizó su incidencia a la industria y reiteró que continuará con sus reformas y políticas de ahorro.

"La hoja de ruta del Gobierno es la única posible para dejar atrás ésta crisis larga y garantizar el futuro del estado de bienestar", insistió el miércoles el titular de Economía, Luis de Guindos.

El termómetro del descontento social pudo sentirse por la tarde en Barcelona y Madrid, donde el centro quedó colapsado por centenares de miles de personas que coreaban lemas como "El próximo parado, que sea don Mariano" o "Hay culpables, hay solución" en un ambiente animado en el que se veían pancartas con consignas como "Mariano Manostijeras" o "España desahuciada".

"No es una huelga política ni sindical, es una huelga social y económica. Si hay que parar el país, se para. Creo que es un derecho que tenemos y una forma de protesta y hay que usarla", dijo Mariluz Gordillo, una teleoperadora en El Corte Inglés de 24 años que acudía a la manifestación de la capital con una compañera de trabajo.

Con 25,75 millones de parados en la Europa de la disciplina presupuestaria -5,8 de ellos en España-, la huelga se convocó conjuntamente con el vecino Portugal y fue apoyada, a través de la Confederación Europea de Sindicatos, por paros parciales y/o sectoriales en países como Italia, Grecia o Bélgica.

Con una paralización de las plantas automovilísticas reconocida incluso por el Gobierno y un seguimiento mucho menor en el comercio minorista, la novena huelga general de la democracia obligó a cancelar unos 400 vuelos y a que el transporte y otros servicios públicos funcionaran bajo mínimos obligatorios.   Continuación...

 
Millones de ciudadanos españoles celebraron el miércoles la segunda huelga general en ocho meses con un seguimiento desigual, algunos incidentes en la capital y la esperanza de que las protestas consigan reconducir las duras políticas de austeridad dictadas por la crisis. En la imagen, vista general de la manifestación en Madrid el 14 de noviembre de 2012. REUTERS/Sergio Pérez