Deutsche Bank dice que nunca necesitará ayuda estatal

jueves 8 de noviembre de 2012 22:02 CET
 

HAMBURGO (Reuters) - Deutsche Bank, que forma parte una lista de reguladores internacionales de cuatro bancos que representarían el mayor riesgo para sistema financiero global si colapsan, nunca necesitará ser rescatado, dijo su co-consejero delegado.

"No somos peligrosos y nunca lo fuimos porque no tuvimos que pedir ayuda al Estado y tampoco lo haremos en el futuro", dijo Jürgen Fitschen en una conferencia económica en Hamburgo.

Los comentarios de Fitschen responden a la decisión del Consejo de Estabilidad Financiera la semana pasada de colocar a Deutsche, junto con otros tres bancos, en la categoría de riesgo más alta, exigiéndoles mantener capital adicional para absorber posibles pérdidas.

Deutsche se había negado a hacer comentarios sobre la medida de los reguladores, pero el jueves Fitschen expresó su disgusto tras las noticias aparecidas en medios que rotulaban al mayor prestamista de Alemania como el banco más peligroso del mundo.

"Eso es más que irresponsable, es pura estupidez", señaló. "Nadie declara que somos el banco más peligroso en el mundo. Lo que está detrás de todo esto es bastante simple, el hecho es que si Deutsche Bank sufre problemas, es de gran importancia para muchos mercados".

A Deutsche, Citigroup Inc, HSBC y JP Morgan Chase & Co, se les requerirá que tengan un 2,5 por ciento adicional de capital ordinario como porcentaje de los activos ponderados por riesgo además del 7 por ciento mínimo que se implementará gradualmente a partir de enero.

"Somos sistémicamente relevantes incluso en América, el más grande de todos los mercados financieros. Sería triste que no hubiésemos logrado este estatus después de tantos años de hacer el esfuerzo", dijo Fitschen.

 
Deutsche Bank, que forma parte una lista de reguladores internacionales de cuatro bancos que representarían el mayor riesgo para sistema financiero global si colapsan, nunca necesitará ser rescatado, dijo su co-consejero delegado. En la imagen, una fotografía de archivo de la sede del Deutsche Bank en Fráncfort, el 14 de octubre de 2011. REUTERS/Kai Pfaffenbach