Miles de griegos van a la huelga por los recortes de gastos

martes 6 de noviembre de 2012 16:30 CET
 

ATENAS (Reuters) - Cientos de miles de griegos comenzaron una huelga de 48 horas el martes para protestar contra una nueva ronda de rebajas de sueldo y salarios que se espera obtenga aprobación parlamentaria por un estrecho margen.

La votación del Parlamento el martes es una de las mayores pruebas a las que se ha enfrentado el Gobierno del primer ministro, Antonis Samaras, que necesita ganar para asegurar la ayuda de sus acreedores internacionales pero no ha conseguido convencer ni al público ni al socio más pequeño de su coalición de que apoyen las reformas.

Los paros convocados por los dos principales sindicatos griegos, que representan a la mitad de los cuatro millones de trabajadores del país, prácticamente suspendieron el transporte público y cerraron escuelas, bancos y oficinas de gobiernos locales.

Una multitud de unos 16.000 manifestantes -menos de lo habitual en las frecuentes huelgas griegas- se reunieron frente al Parlamento ondeando banderas, haciendo sonar tambores y coreando "¡Pueblo, no agaches la cabeza!" y "Esta huelga es sólo el principio".

Se trata de la tercera huelga importante en dos meses contra el paquete de recortes en el gasto público y reformas que facilitan la contratación y despido de trabajadores, y que muchos griegos creen que se cebarán con los pobres sin afectar a la elite adinerada.

"Las medidas están mal, los políticos y los ricos no están pagando sus impuestos y los únicos que pagan son los que ganan 300 y 500 euros al mes", dijo Dimitris Karavelas, de 42 años, que se ha visto obligado a cerrar su pequeña empresa de construcción.

Hasta ahora, la sucesión de huelgas en Grecia desde que el país se sumió en la crisis en 2009 no ha impedido al Parlamento aprobar los recortes prescritos por sus acreedores internacionales, que han provocado miseria en el país y mantenido a la economía en una profunda recesión.

"AL INFIERNO Y MÁS ALLÁ"

El Gobierno ha implorado a los griegos que soporten los recortes para evitar una bancarrota nacional y ha prometido que esta será la última remesa de austeridad. Pero los griegos, que han visto promesas similares rotas en el pasado, han respondido con una mezcla de ira y resignación.   Continuación...

 
Cientos de miles de griegos comenzaron una huelga de 48 horas el martes para protestar contra una nueva ronda de rebajas de sueldo y salarios que se espera obtenga la aprobación parlamentaria por un estrecho margen. En la imagen, manifestantes corean lemas en una protesta antiausteridad frente al Parlamento de Atenas, el 6 de noviembre de 2012. REUTERS/Yorgos Karahalis