El BCE mantendrá seguramente la compra de bonos más allá de marzo, según fuentes

miércoles 26 de octubre de 2016 16:46 CEST
 

Por Francesco Canepa y Frank Siebelt

FRÁNCFORT (Reuters) - El Banco Central Europeo está casi seguro de que continuará con la compra de bonos más allá de su objetivo de marzo y relajará las limitaciones sobre las compras para asegurar que encuentra suficiente deuda que comprar, dijeron a Reuters fuentes del banco central.

Los cambios serán un intento de impulsar lo que ha sido bautizado como el inicio de la recuperación de la zona euro.

Los responsables del BCE deberán decidir en diciembre sobre el futuro diseño y duración de su programa de compra mensual de deuda de 80.000 millones de euros, en base a las nuevas previsiones de crecimiento e inflación.

En la reunión de la semana pasada no discutieron opciones específicas ni formularon propuestas. Pero fuentes familiarizadas con el asunto dijeron que de lo que estaban seguros es que continuaría la impresión de dinero de alguna manera más allá de marzo, que actualmente es la fecha límite del BCE.

Esto podría ser consistente con las pistas dadas la semana pasada por el presidente del BCE, Mario Draghi, de que el banco mantendría "un grado muy sustancial de acomodación de dinero" y su rechazo de un final abrupto del programa de compra.

El BCE rechazó comentar este artículo.

Si el actual volumen de compras mensual se mantiene o se reduce más allá de marzo no ha sido decidido y dependerá de los próximos datos que se publiquen, dijeron las fuentes.

Datos recientes han mostrado un ligero repunte en la inflación y otras mejoras de la actividad económica, lo que sugiere una naciente recuperación.   Continuación...

 
El Banco Central Europeo está casi seguro de que continuará con la compra de bonos más allá de su objetivo de marzo y relajará las limitaciones sobre las compras para asegurar que encuentra suficiente deuda que comprar, dijeron a Reuters fuentes del banco central. En la imagen, el presidente del BCE, Mario Draghi, en una rueda de prensa en Fráncfort, el 20 de octubre de 2016.  REUTERS/Kai Pfaffenbach