Telepizza se deja un 5% en bolsa tras presentar sus resultados semestrales

lunes 5 de septiembre de 2016 13:18 CEST
 

MADRID (Reuters) - La cadena de pizzas a domicilio Telepizza caía en bolsa casi un 5 por ciento tras anunciar el lunes que sus pérdidas ascendieron a 19,5 millones de euros en el primer semestre de 2016 frente a un saldo negativo de 0,9 millones en el mismo periodo del año anterior, lastrados por los costes relacionados con su salida a bolsa en abril.

Los analistas destacaron además que las ventas en espacio comparable en el segundo trimestre fueron más débiles de lo previsto (+3,5 por ciento frente al 5,3% del primer trimestre), debido a efectos de calendario, festivos celebrados en fin de semana y un aumento de la competencia.

A las 13.06 horas, Telepizza se dejaba un 4,484 por ciento a 5,7 euros.

En términos acumulados, las ventas de Telepizza subieron un 3,7 por ciento a 252,3 millones gracias al crecimiento de las tiendas franquiciadas, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) subyacente -- excluyendo los 32,2 millones de euros de costes relacionados con su salida a -- se elevó un 14,7 por ciento a 36 millones de euros.

"Desde la línea del ebitda recurrente, los resultados se vieron significativamente afectados por gastos vinculados a la salida a bolsa (vinculados a la transacción y planes de incentivos de directivos)", dijeron analistas de BPI.

Para el conjunto del año, Telepizza prevé un crecimiento total de los ingresos del 4 al 5 por ciento en España y un crecimiento de EBITDA de doble dígito para todo el grupo.

Desde su salida a bolsa el 27 de abril con un precio de referencia de 7,75 euros, las acciones de Telepizza han perdido algo más de un 26 por ciento.

 
La cadena de pizzas a domicilio Telepizza dijo el lunes que sus pérdidas ascendieron a 19,5 millones de euros en el primer semestre de 2016 frente a un saldo negativo de 0,9 millones en el mismo periodo del año anterior. En la imagen de archivo, logos de Telepizza en ciclomotores frente a un local del grupo en Madrid. REUTERS/Andrea Comas