La agencia de rating alemana Scope busca ser validada por el BCE

miércoles 24 de agosto de 2016 15:35 CEST
 

Por Marc Jones

LONDRES (Reuters) - La empresa alemana de calificación crediticia Scope dijo que está en conversaciones con el Banco Central Europeo para convertirse en una de las agencias de rating reconocidas por la institución, aunque los requisitos necesarios implican que el proceso podría alargarse al menos tres años.

Scope podría convertirse en la primera agencia con sede en Europa continental en valorar activos incluidos en el programa de compras del BCE, y su aceptación podría ofrecer un salvavidas extra a algunos gobiernos de la zona euro que actualmente tienen problemas para mantener su deuda en el grado de inversión.

El consejero delegado de Scope Torsten Hinrichs dijo a Reuters que unirse a Standard and Poor's, Moody's, Fitch y DBRS como las agencias con el sello del BCE era una de sus ambiciones clave.

"Estamos en conversaciones regulares con el BCE, y dado que estamos invirtiendo estratégicamente y con un horizonte a largo plazo confiamos en que cumpliremos sus criterios a su debido tiempo", dijo Hinrichs.

Scope, una agencia con sede en Berlín que obtuvo la aprobación de la UE en 2011, acaba de comprar a su rival alemán Feri EuroRating para tener una división de ratings de deuda soberana.

Esa adquisición ha acercado "un paso más" la aprobación del BCE, dijo Hinrichs, quien reconoció que queda camino por recorrer.

"Aún faltan varios años antes de que cumplamos todos los criterios", dijo, citando en concreto el requisito del BCE de tener un historial de tres años en ratings clave.

Una portavoz del BCE declinó comentar sobre el estado de las discusiones con Scope pero dijo que el banco central "acepta a todas las agencias de rating que son apropiadas para el propósito específico de las operaciones de política monetaria".

 
La empresa alemana de calificación crediticia Scope dijo que está en conversaciones con el Banco Central Europeo para convertirse en una de las agencias de rating reconocidas por la institución, aunque los requisitos necesarios implican que el proceso podría alargarse al menos tres años. En la imagen de archivo, el gobernador del BCE, Mario Draghi, tras una rueda de prensa en la sede del banco central en Francfort el 21 de julio. REUTERS/Ralph Orlowski