"Tourists, go home": La otra cara del auge del turismo en España

lunes 30 de mayo de 2016 14:31 CEST
 

Por Sarah White

PALMA DE MALLORCA (Reuters) - En las paredes de las casas señoriales de este puerto de las Baleares que atrae a millones de extranjeros cada año, ha florecido un nuevo tipo de grafiti: "Tourists go home" (Turistas, volved a casa).

Aunque por el momento la protesta es minoritaria, apunta a las tensiones en Palma de Mallorca y en otras partes de España sobre el aumento del número de visitantes, que están impulsando la economía pero que también perturban la vida de los locales y saturan servicios como el transporte o el agua.

Con una economía en la que el turismo representa el 12 por ciento del PIB y el 16 por ciento del empleo, este rechazo puede resultar caro.

España, que desde hace muchos años es un destino popular para el turismo de playa, está atrayendo este año un número histórico de visitantes que evitan otros destinos en los que la seguridad es una preocupación, en particular Túnez, Egipto y Turquía.

Este auge ha ayudado al país a salir de la recesión y aliviar la crisis del paro. Sin embargo, para muchos españoles, este auge turístico tiene sus inconvenientes.

"Parece que quieren que esto sea un parque temático, donde cierras las puertas y está muerto por la noche", dijo Luis Clar, presidente de la asociación vecinal La Seu en Palma de Mallorca, el barrio que aloja los principales monumentos de la capital balear.

Aquí, el ayuntamiento ha prohibido recientemente aparcar cerca de la catedral de piedra arenisca, al considerar que los coches afean la explanada con vistas al mar.

Pero la pérdida de ese espacio de estacionamiento ha obligado a muchas de las familias que viven en las callejuelas de la zona a aparcar más lejos, hacia el interior, o a pasarse horas dando vueltas hasta encontrar sitio, dijo Clar. La mayoría de las calles son estrechas y con frecuencia llenas de turistas. Una pareja ha tenido que mudarse recientemente como resultado, según Clar.   Continuación...

 
En la imagen, una pintada en Palma de Mallorca que dice "Turistas volved a casa, refugiados bienvenidos", 23 de mayo de 2016. REUTERS/Enrique Calvo